Armando Alfonzo Jiménez

Constitucionalista

Un aspecto prioritario de todo ser humano es la salvaguarda de su integridad en su condición física y psíquica.

El Estado está obligado a realizar las acciones necesarias para el bienestar de todos sus habitantes.

En el caso de México, desde hace años, se han establecido instituciones que fomentan y atienden la salud de todos los mexicanos.

El derecho a la protección de la salud se encuentra previsto en el párrafo cuarto, del artículo 4 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.

En ese precepto se hace una reserva de ley, es decir, se ordena que en un ordenamiento jurídico se desarrollen las regulaciones para que la Federación y los Estados de la República determinen las competencias de los entes encargados de la salubridad general. El objetivo del sistema de salud tendrá que orientarse al bienestar de todas las personas, con el objeto de garantizar la extensión progresiva, cuantitativa y cualitativa de los servicios de salud en aras de atender de forma integral y gratuita a las personas que no cuentan con la prestación de los servicios de seguridad social.

El derecho a la protección de la salud tiene varias dimensiones: no basta con el seguimiento y tratamiento de las dolencias de carácter físico y biológico, también incluye el cuidado de la salud psicológica.

En nuestro país hay temas que requieren de la atención prioritaria.

Uno de los retos que hoy enfrentamos es la obesidad. Es menester generar una cultura de la buena alimentación y del ejercicio cotidiano.

Este tópico es complejo debido a los intereses comerciales. La propaganda permanente para el consumo de alimentos y bebidas con azucares propician malos hábitos que redunda en la problemática apuntada.

Otra cuestión delicada es la relativa a las adicciones.

Aunado a la publicidad, la manera en que se abordan las expresiones de nuestras emociones representa un flagelo que afectan a una parte de la población.

Por tanto, es urgente formular políticas públicas tendientes a atender debidamente la salud mental de las personas.

Muchas veces se tiene la percepción indebida de que una persona tome un tratamiento psicológico cuando la salud mental debiera ser una prioridad de todos.

México ha tenido una tradición en la creación de instituciones dedicadas a la salud y a la seguridad social.

Sin embargo, debido a las crisis económicas y en no pocas ocasiones a las malas decisiones de los gobernantes, nuestro sistema de saludo es precario.

Son muchas las demandas de la población respecto del tratamiento de su salud y son evidentes las carencias en cuanto a medicamentos y la falta de personal médico.

El gasto en materia sanitaria es muy alto y es conveniente formular planes de más largo alcance en cuanto tiempo y respecto de la calidad de los servicios.

El derecho fundamental a la salud es esencial para el desarrollo integral del ser humanos.

Es una obligación de los poderes públicos hacer todo lo necesario para promover y garantizar este importante derecho.