SIN MAQUILLAJE POR ETELBERTO CRUZ LOEZA.

Después del Plan de Once Años – 1959 a 1970 – en el que el gobierno de la República detonó y desarrolló el sistema educativo hasta darle cobertura y suficiencia  de educación básica a la población del país, en solo dos décadas todo está por echarse por la borda y se llegaría al fracaso del sistema educativo nacional, que tanto dinero, planes y programas han costado y todo porque llegaron a dirigirlo personas, que aparte de aplicar teorías totalmente ajenas a nuestra realidad,  estuvieron totalmente desvinculadas del sector y que no sabían nada pero nada de Educación, nada de Historia de México, ni de Filosofía de lo Mexicano y entregaron – por indolencia, exceso de suficiencia, incapacidad, desconocimiento o Derechización de sus políticas públicas de los servicios educativos -,  todo el sistema a las facciones gremiales que se disputan el sistema como botín de guerra: entre el SNTE y la CNTE tienen deshecha la Educación del Estado y todo el sistema anda patas p’arriba. Y eso se paga  y se paga generacionalmente y en términos de desarrollo nos hace, y nos hará mucho más dependiente.

Según cifras del INEA – que no han sido desmentidas por el INEGI -, pese al avance y a las acciones que se tienen en materia de educación, EN EL PAÍS UNA CUARTA PARTE DE SU POBLACIÓN TODAVÍA REGISTRA  ALGÚN TIPO DE REZAGO EDUCATIVO: 5.8  MILLONES DE ADULTOS SON ANALFABETAS; 10 MILLONES NO HAN CONCLUIDO SU PRIMARIA; 17 MILLONES NO HAN TERMINADO LA EDUCACIÓN SECUNDARIA Y 6 MILLONES DE JÓIVENES NO SABEN LEER NI ESCRIBIR: CASI 40 MILLONES DE MEXICANOS.

Los avances de la actual administración federal – y estatal -  para abatir este lacerante rezago educativo son completamente nulos: datos duros del 2007 – dados a conocer por el entonces subsecretario de Educación Media Superior, Miguel Székely  Pardo – indican  que en nuestro país, 5.9    millones eran analfabetas; 10.3 millones no eran analfabetas, pero no tenían terminada su primaria y 17.2 millones tenían incompleta su educación secundaria. De hecho son las mismas cifras dadas a conocer por el Instituto Nacional para  la Educación de los Adultos. Así al inicio de la administración Calderonista, había 33 millones de personas con rezago educativo: 7.9% de la población  de 15 años y más, analfabeta; 13.8%, sin primaria completa  y 23% sin secundaria completa.

El rector de la UNAM, Dr. José Narro Robles lo pronostica bien: “QUIENES HOY TIENEN  ENTRE 15 Y 25 AÑOS LES TOCARÁ PAGAR  EN LAS PRÓXIMAS DÉCADAS  LAS CONSECUENCIAS DE ESTE REZAGO”. MÉXUICO NECESITA HACER UN ALTO EN EL CAMINO E IMPULSAR UNA HAZAÑA NACIONAL A FAVOR DE LA IGUALDAD Y LA JUSTICIA SOCIAL. SIN ESE CAMBIO ÉTICO QUE PROCLAME EL COMBATE A LA POBREZA, A  LA IGNORANCIA Y  A LA DESIGUALDAD, NO PODREMOS LLEVAR A CABO NINGÚN AVANCE.”

Está claro que todo lo dicho propagandística y publicitariamente es solo eso: tinta y saliva. La verdad, la realidad, está allá afuera y de las instituciones educativas están egresando solamente personas aptas para trabajar en la maquila, en los jardines, como choferes, como fritangueros, como franeleros, barrenderos ¿o eso será lo que pensaron los que redactaron el artículo 3° constitucional en 1917, en 1936, en 1944  y establecieron  como principio rector de la educación mexicana el criterio democrático de la Educación: Basado en el constante mejoramiento económico, político y cultural del pueblo?