ESCRITORIO DEL EDITOR POR ETELBERTO CRUZ LOEZA.

El sector empresarial, encabezado por el Consejo Coordinador Empresarial y la administración federal, representado por el  muy ilustre Javier Lozano, uno del Decálogo de Elegibles, esperaban que en este periodo ordinario de sesiones del H. Congreso de la Unión, se diera entrada, discutiera y se votara favorablemente, su propuesta – iniciativa  de reforma de la Ley del Trabajo y hasta habían puesto fecha: el pasado jueves.

Pero no fue así. Los panistas y el sector empresarial quisieron ignorar que los cambios se hacen cuando el grupo en el poder está en la cumbre de él y esta administración ya va en la cuesta de bajada. El tiempo se les fue.

 Por lo pronto la iniciativa de reforma que presentó el partido acción nacional el pasado 18 de marzo de 2010 ha sido desechada en su mayoría por los legisladores priístas; de esa propuesta solo se retomarán algunos puntos relacionados con la promoción de la equidad de género  y la no discriminación en el mundo del trabajo, que son cuestiones moral y axiológicamente importantes, pero para el espíritu de lo que los panistas querían no son ni la sombra de sus deseos.

De conformidad con el presidente de la Comisión de Trabajo y Previsión Social, Carlos Aceves del Olmo: Se desecha la propuesta panista y se retoman puntos como los de la mujer o  del  trabajo infantil, minusválidos, jornaleros del campo … le entramos a eso. La iniciativa del partido revolucionario institucional irá en línea con NO TOCAR EL ARTÍCULO 123 CONSTITUCIONAL.  LA AUTONOMÍA SINDICAL, DERECHO DE HUELGA, CONTRATACIÓN COLECTIVA SON INTOCABLES.

 En este momento en el H. Congreso de la Unión existen dos visiones sobre el artículo 123 constitucional: la panista de hace un año con proyecto de reforma a la Ley Federal del Trabajo y la iniciativa presentada por el partido de la Revolución democrática.

 En el partido revolucionario institucional no se ha llegado al consenso porque se está discutiendo la propuesta a nivel de la fracción parlamentaria y no solo con los diputados del sector obrero. Lo lógico es que una vez que la fracción del PRI – que es la mayoría natural más grande y quien tiene la gobernabilidad de la cámara de diputados -    logre los acuerdos necesarios y la satisfacción de una reforma a la altura de México, se ventilará en el pleno, se turnará a la Comisión de Trabajo y después se hará un dictamen, que será  la resultante de las tres visiones.

 De manera intempestiva se abortó la presentación de la iniciativa de reforma laboral el pasado 15 de diciembre; al no encontrar acuerdos en el PRI y entre los sindicatos y empresarios, siendo la reducción de la jornada laboral de 48 a 40 horas el principal punto de desacuerdo.  No hay fecha, pero se necesita que sea durante este tiempo, pues es un hecho que la refirma no puede esperar. Dándole entrada a la propuesta se avanzará en el proyecto para construir una reforma laboral que atienda el desempleo y contribuya a la competitividad, y así evitar que traiga nombres, que no sea la Ley Lozano, que no sea la del Pan, la del PRD o PRI.

 Así que el  tiempo se acabó y el contenido de la reforma tiene implicaciones electorales y esto lo tratan con pinzas, por lo que será muy difícil que tenga vida el proyecto de reforma.