Sin Maquillaje… Por Etelberto Cruz Loeza

A poco más de un mes del inicio del tiempo electoral propiamente dicho, el tremendismo de todo tipo de declaraciones aumenta y están a la orden del día; pongamos dos ejemplos:

Jaime del Río, presidente del Tribunal Electoral de Michoacán, en el acto de presentación del libro “SUFRAGIO PASIVO, INMUNIDAD PARLAMENTARIA Y DELINDUENCIA ORGANIZADA”, escrito por Luis Efrén Ríos, afirmó: “El SISTEMA ELECTORAL Mexicano ha permitido la infiltración del crimen organizado, por sus débiles mecanismos de fiscalización, por los altos costos de las campañas políticas y por la cerrazón de las cúpulas partidistas. Los grupos criminales sí i9nciden en el proceso inhibiendo a aspirantes a través de amables sugerencias de no participar en la contienda electoral o conminándolos a quedar sentados a ver cómo otros realizan campañas. (Cómo lo sabe él y si alguien se lo dijo, por qué no procedió, por qué calló). Los órganos municipales de los partidos políticos son incapaces, por su diseño, de impedir la infiltración, incluso candidaturas… Los cambios en las autoridades electas provocan desestabilización de las redes clientelares y de protección de la delincuencia organizada. La criminalidad, a través de la violencia, buscará intimidar a los nuevos gobiernos y refrendar su reputación para la búsqueda de nuevos acuerdos. Cada organización delictiva, o bien contar con el apoyo de las autoridades en contar de sus rivales o bien obtener un trato imparcial de autoridades ya cooptadas.

Michoacán tiene la experiencia de grupos que buscaron limitar el acceso a la jurisdicción electoral, como ocurrió en el pasado en Tzintzuntzán y Zinapécuaro. En términos democráticos la delincuencia genera inequidad en los procesos electorales, cooptación de funcionarios electos, imposibilidad de autoridades electorales de operar en ciertos territorios y afectación de imparcialidad de los medios de comunicación. Las organizaciones criminales transfieren recursos – humanos, financieros y materiales – a las campañas, ejercen presión sobre candidatos y aprovechan sus bases sociales para impulsar postulaciones a cargos de elección popular y (conjeturó) continúa el dinero ilícito en las campañas, ya sea indirectamente o a través de empresas encargadas de lavar dinero. La inseguridad inhibe la participación ciudadana y dificulta la organización de los comicios, mientras que la intimidación y cooptación a los medios de comunicación tienen efecto de interferir en el debate político”. Datos del Tribunal electoral indican lo siguiente: El crimen organizado, durante el actual sexenio supera los 30 mil asesinatos. Según el diario MILENIO la fecha más violenta fue el pasado 24 de agosto, con 132 ejecuciones, de las cuales 72 se cometieron en Tamaulipas. Al frente de esta guerra/lucha contra organizado está el ejército, con más de 51 mil soldados, aparte de los más de 30 mil policías y miles de agentes locales y tiene su cultura: sus santos Malverde, la Santa Muerte, su música y código de ética que elogia lealtad, audacia y hombría.

Y Arturo González Aragón, ex auditor superior de la Federación señaló: Aun es tiempo de que el congreso de la Unión y el IFE legislen en materia de transparencia y rendición de cuentas; entre estos debe “Alinear el calendario electoral y reducir a la mutad las prerrogativas que se entregan a los partidos para sus campañas. Todos hemos sido testigos de cómo la mayoría de los partidos políticos se han convertido en verdaderas mafias, que solo buscan aprovecharse del botín que representan el presupuesto público, situación que se agudiza cuando se dan campañas electorales, campo propicio, la oportunidad dorada, de saquear el patrimonio de todos los mexicanos. La Federación y los gobiernos estatales entregaron a los partidos políticos 50 mil 809 millones de pesos, 88 mil 261 millones a los institutos electorales, 17 mil millones a los tribunales electorales y mil 930 millones a las fiscalías especializadas, lo que representan una verdadera ofensa para la pobreza y necesidades del país”.

Todo eso ya se sabe, pero no dicen cómo evitarlo. Ese es el gran problema.