SIN MAQUILLAJE POR ETELBERTO CRUZ LOEZA.

El pasado martes, 12 del presente, el último de los detenidos, presos y en proceso, fue liberado: Armando medina, alcalde de Mújica, más conocido por su ciudad cabecera municipal, Nueva Italia. Parece ser que con este hecho se cierra al inédito michoacanazo.

 Con este final, las preguntas sin respuestas siguen, ahí están:

 ¿Por qué fue?
 
 ¿Se manejó la PGR con tintes político-electorales y esta acción de la policía federal fue una muestra de ellos?  Está el antecedente que  un ahora ex procurador de la República, el primero  de los que ha decidido bien tener esta administración, en el documento de su renuncia afirmó que sabía que su remoción era porque no había aceptado usar a la Procuraduría General de la República con tintes políticos, porque se le había pedido que actuara en contra de estructuras de poder de Veracruz. No lo hizo  y le costó el puesto.

 Debe llamar la atención que quien operó el michoacanazo fue la actual procuradora general de la República y que en una de sus declaraciones después su protesta constitucional fue no usar a la institución – la PGR – y a los elementos de la corporación con fines políticos. ¿Esa aseveración es una confirmación, entre líneas, de que en el reciente pasado sí se había usado?

 ¿Por qué se liberaron de uno  en uno y/o de grupo en grupo?

 ¿Con base en qué elementos jurídicos se dictó su liberación?

 ¿Fue por presión política partidista o fue por  tecnicismos jurídicos o fue por su demostrada inocencia? Se recuerda en este momento dos escenas, la confrontación entre Fernando Gómez Mont, en ese momento secretario de gobernación Federal y el titular del Ejecutivo estatal, Leonel Godoy,  condiciones de la liberación de quienes eran excarcelados: con las reservas de ley y/o por pruebas insuficientes y, la otra, el choque entre el Ejecutivo estatal y el titular del Ejecutivo Federal, por esta cuestión. Hechos que dieron al traste con las buenas relaciones entre los dos poderes y quien sufrió las consecuencias fue la sociedad del estado, por carecer de respaldo político presupuestal que se reflejara en dinero, obras y beneficios culturales: Nada, solo astringencia para Michoacán.

 Lo que haya sido, fue, y es,  una muestra de la indefinición en nuestro gobierno – sean del nivel que sean -: no sabemos quiénes gobiernan: o  gobierno de las leyes o gobierno de  los hombres, que expresamente se manifiestan en la forma de gobernar y la pregunta será: ¿estamos gobernador por las leyes o por los hombres y el michoacanazo muestra que estamos en el gobierno de los hombres que no se someten a las normas generales y las usan para sus beneficios=objetivos  personales y /o de grupo y esa es, como se le quiera maquillar, una forma de tiranía.

 La última pregunta, que la medio contesta el líder de la fracción del PAN en el H. Congreso,: ¿habrá más?