SIN MAQUILLAJE POR ETELBERTO CRUZ LOEZA

En las relaciones bilaterales entre nuestro país y la nación más poderosa de la tierra – hasta el momento – nuestro México  está entrampado y si hace una cosa, malo; si hace lo contrario malo y si no hace nada, también malo; así que no sabe qué hacer y eso es en todos los aspectos.

 Específicamente en lo referente al narcotráfico y  el nivel de la delincuencia organizada, recientemente, en la recién pasada reunión de Cancún muy altos funcionarios de Estados Unidos respaldaron  las acciones emprendidas contra el crimen y delincuencia organizada por la administración Calderón y en Washington, el Departamento de Estado – la que norma su política exterior -,en su informe anual sobre Derechos Humanos  emite una pésima calificación para esa misma estrategia mexicana  en la que policías y militares son señalados como autores de asesinatos y desapariciones forzadas, en el 2010…”Secuestros, abusos físicos. Hacinamiento y condiciones precarias en las cárceles, detenciones arbitrarias, corrupción, ineficiencia, falta de transparencia que genera impunidad en el sistema de justicia, confesiones arrancadas mediante  torturas, violencia y amenazas contra periodistas, lo cual conduce a la autocensura, además de ejecuciones ilegales perpetradas por  fuerzas de seguridad, son algunas de las graves violaciones”.

”…En un sistema judicial corrupto e impune, los jueces admiten confesiones obtenidas bajo tortura, que después son usadas como pruebas de cargo en contra de los detenidos. Todo ello se ve  agravado por el  abuso de la figura legalizada del arraigo; se tiene conocimiento de múltiples reportes de desapariciones forzadas por parte de la policía y el Ejército, que se m suman a otros abusos de los propios militares como asesinatos en los retenes. LA IMPUNIDAD FUE LA CONSTANTE EN EL 2010. No hay culpables  señalados o procesados en los casos de los estudiantes del ITESM victimados por el Ejército; tampoco por el asesinato de los niños Bryan  y Martín Almanza y como alteración de las escenas de crímenes por elementos de la tropa, y ninguno de los 2,500 policías que cometieron violaciones a los Derechos Humanos, de todo tipo,  en el operativo Atenco  – del 2006 – ha sido condenado por delito alguno. Los jueces frecuentemente otorgan mayor valor  probatorio a la primera declaración del acusado, la cual es notoriamente auto inculpatoria y es rendida bajo la presión de la tortura y en ausencia de algún abogado. Hay actos coercitivos para que los acusados firmen falsas declaraciones antes de ser presentados ante un juez. Esto abusos son la  regla, no la excepción”.

 Sostiene Washington que en México se hostiga a los defensores de los Derechos Humanos y se amenaza,  hostiga y asesina a periodistas y  el gobierno y, particularmente, el Ejército, se   muestra renuente  a rendir cuentas acerca de las constantes violaciones a las garantías fundamentales: En 2010 hubo mil 445 quejas contra militares ante la CNDH, la cual emitió 22 recomendaciones por violaciones cometidas por elementos del Ejército Nacional; la policía Federal acumuló  595 quejas, sobre todo por detenciones arbitrarias y por tratos crueles e inhumanos  e indica un foco rojo sobre el surgimiento masivo de empresas de seguridad que no están reguladas en México: de un total de 8 mil, apenas 659 se registraron ante las autoridades correspondientes.

 Aun siendo esto verdad, únicamente resta preguntar: ¿En los Estados Unidos no suceden cosas como estas y que son la norma y no la excepción o Estados Unidos es un paraíso y no existen abusos, ni violaciones a los Derechos Humanos? Es cierto se dan abusos y serios, pero son la excepción y no la norma  o ¿cómo ordena que se combate al crimen? ¿Con estampitas y jaculatorias? ¡Por favor!