En la ciudad de Querétaro, sede del congreso constituyente de 1917, el 5 del presente, se reunió el Estado Mexicano: los tres poderes de la Unión: Ejecutivo – Enrique Peña Nieto -, Judicial – magistrado presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación – y Legislativo – sus dos cámaras (diputados y senadores)), así como la mayoría de los gobernadores de la República y el jefe de gobierno del Distrito Federal, todos ellos integrantes del Pacto Federal. La finalidad fue festejar el XCIV aniversario de la promulgación de la Constitución Política Federal de 1917, votada ese día pro el H. Congreso Constituyente.
El orador oficial fue Enrique Peña Nieto, titular del poder Ejecutivo Federal y con menos de 70 días como nuevo presidente de la República.
En su mensaje hizo patente su convicción democrática y ofreció cumplir, y hacer cumplir, la Constitución, proponiendo una Cruzada Nacional Contra la Pobreza en la que está casi el 55% de la población nacional.
Llama la atención que el Estado que diseño el texto constitucional original, popular, democrático, nacionalista, Estado protector y protagonista de la sociedad, como inicio y fin de sus actos, está desapareciendo a partir del término del sexenio de José López Portillo – 1976-1982 -: hace 30 años que ese Estado se fue desplomando, desvaneciendo y desapareciendo y convirtiéndose en un Estado testigo del surgimiento de un nuevo factor de poder: el empresarial, sustitutivo del Estado, renunciando a su papel protagónico quedando únicamente en vigilante del cumplimiento de las obligaciones.
Los últimos vestigios de ese Estado, de ese país, de esa sociedad perfilada por la Constitución son los artículos 27° la riqueza petrolera (PEMEX) y la energía eléctrica (CFE) y 123°, aunque este último está en entredicho con la reforma envuelta por las iniciativas preferentes del ex presidente Luis Felipe calderón Hinojosa, acordadas con el presidente entrante, con lo cual hace innecesario la reforma del texto constitucional, pues con la nueva Ley Reglamentaria tiene para, en la práctica, privatizar PEMEX (Los empresarios afirman que existe la promesa de hacerlo a la mitad del sexenio y, después, le seguirá la privatización de la CFE, que de hecho, también en la práctica, ya existe, pero no se ha oficializado).
Acaso lo más importante fue el anuncio de la conformación de la Comisión Nacional del Conmemorativa del Centenario de la Constitución Federal, que se cumplirá el próximo 5 de febrero de 2017, dentro de cuatro años.
Se confía que no repitan los errores, vicios, desvíos de recursos, negocios y defraudaciones que en los sexenios anteriores se conocieron y difundieron nacionalmente (La Biblioteca Nacional José Vasconcelos, la Estela de la Luz y la Comisión Nacional conmemorativa del Bicentenario de la Independencia Nacional y Centenario de la Revolución Mexicana.
No habiendo casi nada qué festejar, tenemos aun esperanza y confiamos.






















