SIN MAQUILLAJE… Por Etelberto Cruz Loeza


El Financiero, en su edición correspondiente al lunes 11 del presente, incluye  colaboración de Jaime Castrejón Díez, y ahí escribe lo siguiente: …

Es cierto que en muchos casos hemos visto surgir nuevos liderazgos, pero pequeños; ninguno con gran nuevo futuro y lo vimos en la decisión del PRI del Estado de México, donde la decisión fue tomada, no democráticamente sino en la forma pragmática. El PRI trató de alejar del elector la idea existente de grupos intocables que han heredado de una generación a otra el poder en esa entidad. La ruptura con el pasado no es del todo completa….Las alianzas como posibilidades de prácticas políticas se agotaron rápidamente.

 

No era muy natural mezclar ideologías, reunir gente que se han confrontado, inclusive insultado, en una amalgama que pudiera convencer al electorado para llevarlo al poder. Lo que realmente apunta a todo este fenómeno es la crisis po9lítica en la que vive el país. La opinión pública está disgustada, no cree en los partidos políticos, ni en la burocracia gubernamental. No cree tampoco en la burocracia de los partidos, que cada vez es mayor y cada vez más cara.

Hay que recordar que en muchas ocasiones los grandes imperios han caído y se han desgastado, precisamente por el divorcio entre burocracia que gobierna y el pueblo que es gobernado… se ve  que en este momento en que se han agotado los partidos políticos, que se han desgastado las figuras tradicionales y que este estilo de cerrazón con los cacicazgos regionales que no han permitido que surjan nuevas figuras, está, finalmente, cobrándoles la factura. Es decir, cerraron la posibilidad de nuevos liderazgos para mantener los suyos intocables. Vemos estados en donde van pasando las mismas gentes, las mismas tendencias, auspiciados  por los mismos caciques, apoyados por las mismas fuerzas y desgraciadamente financiados con dinero público.

Será que llegó el momento de que hubiera una nueva composición política en el país que se cambiara el elenco político, que hubiera una representación directa, que se acabaran los plurinominales … esto vendría a dar un soplo  de aire fresco a la política nacional que a lo que aspira es ver un cambio total, no solo de estructuras, sino de dirigentes…hay que ver los candidatos para el estado de México de los partidos PAN y PRD: Luis Felipe Bravo mena y Alejandro Encinas. Estos candidatos se enfrentaron hace 18 años.

En ese tiempo esos dos partidos  no han generado nuevas figuras, lo que hace que la lucha por el poder sea  ahora de la gerontocracia política. Si el electorado, como lo marca el censo de 2010, es muy joven, ¿Cómo quieren competir con figuras del pasado? Lo triste es que todos los partidos voltearon hacia atrás. (México) Es un país de jóvenes, la clase política está dando la espalda a la realidad”.

En la campaña electoral que habrá en Michoacán  en los 3 partidos políticos están 2 grupos bastante perfilados: el de los jóvenes y el de los dinos seniles. Cada uno de los integrantes de esos grupos actúa en congruente función con esa ubicación: buscando a los jóvenes, proponiendo perspectivas y visiones nuevas y otros, van usando las mismas desgastadas gentes, las mismas viejas  tendencias, auspiciados por los mismos caciques, apoyados por las mismas fuerzas y desgraciadamente financiados por el dinero público.

¿En Acción Nacional, cuántos años tiene participando protagónicamente en la política la Hermana Mayor del Presidente y  empoderada del PAN, en tácita representación  de “su” Luis Felipe,  no permite el aire fresco, de nuevos liderazgos que no sean los Morelos Borja, los Tena, los Ruiz, los López Orduña: La Familia Real y su corte, de sangre azul celeste?

En el PRD, ¿cuántos años lleva la línea de la familia Cárdenas – la Más poderosa del país – mandando, sugiriendo, dirigiendo,  poniendo, vetando, cooptando liderazgos en la política partidista y en Michoacán? A excepción de 2 que 3 sexenios, casi 70/80 años y a esos valientes, así les fue: Los limitaron, pulverizaron y a alguno,  hasta obligaron su licencia y perdieron la seguridad de gobernar.

¿Nacional y estatalmente que hemos recibido como beneficio natural o extraordinario de estos gobiernos dinásticos, feudalistas, absolutistas; de estas zagas familiares gubernamentales?

En Visión macro, nacional: Desempleo, carestía, titánica rigidez del salario, bajo precio a productores, educación entregada, dirigida  y administrada por  el SNTE, combate a las organizaciones sindicales y el Contrato Colectivo de Trabajo; pocos empleos, y  sin prestaciones ni seguridad social; opacidad=corrupción en rendición de cuentas, imparable inseguridad, más de 35 mil muertos, etc.

En visión micro, estatalmente: Desempleo, imparable migración, 25 mil millones de pesos a pagarse en 30 años. En esos años descuento anual  del 30% de las participaciones Federales, limitante de  planes y programas de desarrollo e inversión, galopante inseguridad,  “guerra de baja” intensidad contra la delincuencia”, evidente, tácita corrupción, servicios educativos ineficientes, inoperantes, gobierno basado en los Medios para mentir y convencer  etc. A escala nacional 1 de los 3 últimos, en todo. Un calificativo ganado a pulso: Estado torpe. Un estigma: Michoacano=delincuente.

En el PRI, con la escisión de 88, arribó al poder un grupo que, cambiando de piel, no lo ha  soltado hasta el momento y, otra vez, las mismas gentes, las mismas tendencias, auspiciados por los mismos caciques, apoyados por las mismas fuerzas y desgraciadamente financiados con dinero público, que lo ha  llevado a  la percepción de ser amo, señor, dueño y guía del partido, sus estructuras y militantes y con esa sensación ofertar puestos de elección popular y negociar posiciones de poder, para obtener respaldo. Sensación, visión y percepción de poder que lo impulsa a auto nombrarse el ungido, le guste o no le guste a Humberto Moreira, pues el partido, sus estructuras  y militantes son suyos (por algo es la esencia de la burocracia del partido, en la administración municipal y,  en la estatal,  por casi una generación), como al inicio de la semana pasada la cabeza visible del grupo lo hizo en la APILAC del puerto ofreciendo, a su administrador una candidatura, a la presidencia municipal, encabezando una alianza PRI&PAN (¿Lo habrá autorizado el PAN para negociar, o el PRI?). Seguramente considera que los priístas son moneda corriente de cambio y muestra soberbia y soberbio desprecio por militantes, liderazgos regionales y por las dirigencias partidarias al sentirse como el Rey Sol: “El Partido soy yo” y lo muevo a voluntad.

¿Qué hemos ganado con ese grupo y con su cabeza visible  dirigiendo, administrando las prioridades del municipio, de la ciudad por cerca de quince  años, o más?: Que la ciudad sea un mercado, los puestos ambulantes se adueñen de las calles, que tengamos que pagar la colecta de la basura, que nos racionen en agua entubada, que nos la cobren cada año más cara y su % de aumento sea superior al % del alza del salario mínimo, Centro Histórico zona prohibida para estacionarse y zona  natural para infracciones, caos en transporte público, inseguridad, desempleo, publicidad de obra de gobierno que se transforma en propaganda política, baches, encharcamientos (Vienen las lluvias y veremos),  vialidades en pésimo estado, no hay nuevos  mercados públicos, menos en las nuevas desarrollos urbanos y crecimiento desordenado de la ciudad y del municipio, etc.     

El PRI michoacano ya no puede ser partido solo para competir, andar luchando por pasar de media tabla (lo que es  ganancia para  quienes se sienten sus  amos, dueños, guías).

Hay vientos de cambio, y se siente su frescura.     Estos grupos no han entendido que en el país y, particularmente, en Michoacán,  se están gestando tiempos de cambio, evolución, transformación y renovación y, que, señaladamente, en los 3 principales partidos han surgido nuevas fuerzas, crecientes liderazgos y, importante,  que el estado ya no debe ser un botín, ni estar, entre la torpeza, la ineficiencia, la indignación,  el hartazgo, el miedo y la zozobra.

SIN MAQUILLAJE
Etelberto Cruz Loeza
El Financiero, en su edición correspondiente al lunes 11 del presente, incluye  colaboración de Jaime Castrejón Díez, y ahí escribe lo siguiente: … Es cierto que en muchos casos hemos visto surgir nuevos liderazgos, pero pequeños; ninguno con gran nuevo futuro y lo vimos en la decisión del PRI del Estado de México, donde la decisión fue tomada, no democráticamente sino en la forma pragmática. El PRI trató de alejar del elector la idea existente de grupos intocables que han heredado de una generación a otra el poder en esa entidad. La ruptura con el pasado no es del todo completa….Las alianzas como posibilidades de prácticas políticas se agotaron rápidamente. No era muy natural mezclar ideologías, reunir gente que se han confrontado, inclusive insultado, en una amalgama que pudiera convencer al electorado para llevarlo al poder. Lo que realmente apunta a todo este fenómeno es la crisis po9lítica en la que vive el país. La opinión pública está disgustada, no cree en los partidos políticos, ni en la burocracia gubernamental. No cree tampoco en la burocracia de los partidos, que cada vez es mayor y cada vez más cara. Hay que recordar que en muchas ocasiones los grandes imperios han caído y se han desgastado, precisamente por el divorcio entre burocracia que gobierna y el pueblo que es gobernado… se ve  que en este momento en que se han agotado los partidos políticos, que se han desgastado las figuras tradicionales y que este estilo de cerrazón con los cacicazgos regionales que no han permitido que surjan nuevas figuras, está, finalmente, cobrándoles la factura. Es decir, cerraron la posibilidad de nuevos liderazgos para mantener los suyos intocables. Vemos estados en donde van pasando las mismas gentes, las mismas tendencias, auspiciados  por los mismos caciques, apoyados por las mismas fuerzas y desgraciadamente financiados con dinero público. Será que llegó el momento de que hubiera una nueva composición política en el país que se cambiara el elenco político, que hubiera una representación directa, que se acabaran los plurinominales … esto vendría a dar un soplo  de aire fresco a la política nacional que a lo que aspira es ver un cambio total, no solo de estructuras, sino de dirigentes…hay que ver los candidatos para el estado de México de los partidos PAN y PRD: Luis Felipe Bravo mena y Alejandro Encinas. Estos candidatos se enfrentaron hace 18 años. En ese tiempo esos dos partidos  no han generado nuevas figuras, lo que hace que la lucha por el poder sea  ahora de la gerontocracia política. Si el electorado, como lo marca el censo de 2010, es muy joven, ¿Cómo quieren competir con figuras del pasado? Lo triste es que todos los partidos voltearon hacia atrás. (México) Es un país de jóvenes, la clase política está dando la espalda a la realidad”.

En la campaña electoral que habrá en Michoacán  en los 3 partidos políticos están 2 grupos bastante perfilados: el de los jóvenes y el de los dinos seniles. Cada uno de los integrantes de esos grupos actúa en congruente función con esa ubicación: buscando a los jóvenes, proponiendo perspectivas y visiones nuevas y otros, van usando las mismas desgastadas gentes, las mismas viejas  tendencias, auspiciados por los mismos caciques, apoyados por las mismas fuerzas y desgraciadamente financiados por el dinero público.

¿En Acción Nacional, cuántos años tiene participando protagónicamente en la política la Hermana Mayor del Presidente y  empoderada del PAN, en tácita representación  de “su” Luis Felipe,  no permite el aire fresco, de nuevos liderazgos que no sean los Morelos Borja, los Tena, los Ruiz, los López Orduña: La Familia Real y su corte, de sangre azul celeste?

En el PRD, ¿cuántos años lleva la línea de la familia Cárdenas – la Más poderosa del país – mandando, sugiriendo, dirigiendo,  poniendo, vetando, cooptando liderazgos en la política partidista y en Michoacán? A excepción de 2 que 3 sexenios, casi 70/80 años y a esos valientes, así les fue: Los limitaron, pulverizaron y a alguno,  hasta obligaron su licencia y perdieron la seguridad de gobernar.

¿Nacional y estatalmente que hemos recibido como beneficio natural o extraordinario de estos gobiernos dinásticos, feudalistas, absolutistas; de estas zagas familiares gubernamentales?

En Visión macro, nacional: Desempleo, carestía, titánica rigidez del salario, bajo precio a productores, educación entregada, dirigida  y administrada por  el SNTE, combate a las organizaciones sindicales y el Contrato Colectivo de Trabajo; pocos empleos, y  sin prestaciones ni seguridad social; opacidad=corrupción en rendición de cuentas, imparable inseguridad, más de 35 mil muertos, etc.

En visión micro, estatalmente: Desempleo, imparable migración, 25 mil millones de pesos a pagarse en 30 años. En esos años descuento anual  del 30% de las participaciones Federales, limitante de  planes y programas de desarrollo e inversión, galopante inseguridad,  “guerra de baja” intensidad contra la delincuencia”, evidente, tácita corrupción, servicios educativos ineficientes, inoperantes, gobierno basado en los Medios para mentir y convencer  etc. A escala nacional 1 de los 3 últimos, en todo. Un calificativo ganado a pulso: Estado torpe. Un estigma: Michoacano=delincuente.

En el PRI, con la escisión de 88, arribó al poder un grupo que, cambiando de piel, no lo ha  soltado hasta el momento y, otra vez, las mismas gentes, las mismas tendencias, auspiciados por los mismos caciques, apoyados por las mismas fuerzas y desgraciadamente financiados con dinero público, que lo ha  llevado a  la percepción de ser amo, señor, dueño y guía del partido, sus estructuras y militantes y con esa sensación ofertar puestos de elección popular y negociar posiciones de poder, para obtener respaldo. Sensación, visión y percepción de poder que lo impulsa a auto nombrarse el ungido, le guste o no le guste a Humberto Moreira, pues el partido, sus estructuras  y militantes son suyos (por algo es la esencia de la burocracia del partido, en la administración municipal y,  en la estatal,  por casi una generación), como al inicio de la semana pasada la cabeza visible del grupo lo hizo en la APILAC del puerto ofreciendo, a su administrador una candidatura, a la presidencia municipal, encabezando una alianza PRI&PAN (¿Lo habrá autorizado el PAN para negociar, o el PRI?). Seguramente considera que los priístas son moneda corriente de cambio y muestra soberbia y soberbio desprecio por militantes, liderazgos regionales y por las dirigencias partidarias al sentirse como el Rey Sol: “El Partido soy yo” y lo muevo a voluntad.

¿Qué hemos ganado con ese grupo y con su cabeza visible  dirigiendo, administrando las prioridades del municipio, de la ciudad por cerca de quince  años, o más?: Que la ciudad sea un mercado, los puestos ambulantes se adueñen de las calles, que tengamos que pagar la colecta de la basura, que nos racionen en agua entubada, que nos la cobren cada año más cara y su % de aumento sea superior al % del alza del salario mínimo, Centro Histórico zona prohibida para estacionarse y zona  natural para infracciones, caos en transporte público, inseguridad, desempleo, publicidad de obra de gobierno que se transforma en propaganda política, baches, encharcamientos (Vienen las lluvias y veremos),  vialidades en pésimo estado, no hay nuevos  mercados públicos, menos en las nuevas desarrollos urbanos y crecimiento desordenado de la ciudad y del municipio, etc.      

El PRI michoacano ya no puede ser partido solo para competir, andar luchando por pasar de media tabla (lo que es  ganancia para  quienes se sienten sus  amos, dueños, guías).

Hay vientos de cambio, y se siente su frescura.     Estos grupos no han entendido que en el país y, particularmente, en Michoacán,  se están gestando tiempos de cambio, evolución, transformación y renovación y, que, señaladamente, en los 3 principales partidos han surgido nuevas fuerzas, crecientes liderazgos y, importante,  que el estado ya no debe ser un botín, ni estar, entre la torpeza, la ineficiencia, la indignación,  el hartazgo, el miedo y la zozobra.