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En México y Michoacán hay aniversarios que celebrar y otros que más vale nos olvidemos de ellos. Desde luego la historia de la épica guerra de intervención francesa nos da para recordar la batalla ganada a los franchutes en la heroica Puebla de los Ángeles y, en Morelia, siempre es grato recordar el aniversario de la fundación de lo que fue el Jardín de la Nueva España, convertida ahora en una caótica y ruidosa ciudad más por los bebederos nocturnos, las sirenas de las patrullas y ambulancias que por el fuerte transitar de los vehículos. Tal vez no en el resto del país tampoco se celebre la fundación del P R D pero en Michoacán sí aún cuando los últimos líderes locales que por andar moreneando no sepan su lema ¡DEMOCRACIA YA, PATRIA PARA TODOS! que los hace olvidar la sangre derramada principalmente en Micho-acán y en Guerrero en los años en que gobernaba el Estado el Dr. Genovevo Figueroa y el suscrito se encontraba al frente del Municipio de Morelia.

El 1 de mayo, del día del Trabajo, poco o casi nada tienen que celebrar los trabajadores y asalariados y si mucho que silbarle al director de tan mala orquesta; más aun, éstos se burlan del oso que hiciera el Partido Revolucionario Institucional al presentar como suya la absurda iniciativa de Ley sobre la Reforma Laboral que el Partido Acción Nacional había presentado en San Lázaro en el mes de marzo del año anterior.

El documento panista de referencia, pasó por la Cámara de Diputados sin pena ni gloria, pues lejos de vislumbrar una mejora en la vida de obreros y trabajadores e impulsar un mayor número de empleos, limita y anula en algunos casos logros revolucionarios y a su vez aniquila obligaciones contractuales favoreciendo a los empresarios. El día del Trabajo no da para celebrar pero sí para pitorrearse de la felicitación que con este pretexto el secretario del ramo les manda una sincera felicitación.

La iniciativa de Ley refriteada por el PRI en este año, mereció de inmediato el reconocimiento oficial y fue Felipe Calderón primero e inmediatamente después Javier Lozano hicieron excelsos elogios al partido cuyo origen se centra en la olvidada Revolución Mexicana. El contenido de la iniciativa PRIANISTICA, contempla nuevos tipos de contratos por hora, por temporada, a prueba y que desde luego, corroboran el apoyo oficial indiscriminado, no a los trabajadores pero sí fuertemente a los beneficiarios del neoliberalismo depredador que ya casi institucionaliza la extranjerizante e importada palabreja de difícil pronunciación pero de significado tan claro para explotados obreros por el gran capital.

Calderón también celebró la convenenciera disposición del tricolor, haciendo votos porque esa iniciativa finalmente sea aprobada por sus bancadas en el Congreso de la Unión. “Hasta donde tengo conocimiento -indicó el día 10 de marzo del presente año- la iniciativa registra avances muy importantes que van a permitir la generación de mejores condiciones de empleo para jóvenes, para mujeres y elevará la competitividad del país, si es que se aprueba, y hago votos porque eso ocurra”.

Como lo que hace la mano hace la tras, rápido y furioso siguieron a las declaraciones anteriores, la del excelso Javier Lozano Alarcón, aduciendo que la iniciativa vuelta a presentar en San Lázaro, cito: “era una magnífica propuesta y una importante determinación política de los priistas” y ahora en el país se estaba “más cerca que nunca de obtener un buen proyecto de reforma laboral”. Todavía fueron más allá las declaraciones de Lozano quien enfatizó que “ la iniciativa del PRI enriquece la que presentara el año anterior la bancada del PAN”.

Las promesas del gobierno de la República durante los años del liberalismo mexicano han sido bastas, no solamente en materia de trabajo sino en todos los campos sociales; sin embargo, contrario a lo anterior, los resultados obtenidos son cada día mas preocupantes, pues los índices de desempleo y pobreza van a la alta y sin perspectiva de cambio de dirección; no ha habido mayores oportunidades de empleo; existe un decrecimiento económico y un mayor endeudamiento nacional (la deuda interna y externa, según cifras oficiales, gira alrededor de los cuatro billones doscientos cincuenta mil millones de pesos, al día último de marzo) y que repercute negativamente en estados y municipios de todo el país.

Las grandes inversiones continúan siendo extranjeras y ya conocemos el propósito esencial de las mismas, que aparte de recuperarlas mucho más rápidamente que en otros países, su ganancia aquí, es exorbitantes y nos empobrece día a día.

Paralelo a lo anterior, continúa la antidemocracia, la turbiedad y la permanencia de viejos y corruptos líderes sindicales amparados por la corrupción gubernamental. Dos clásicos ejem-plos de fósiles de la prehistoria los son sin duda alguna los líderes del Sindicato Nacional de Trabajadores Petróleos Mexicanos, el de los ex ferrocarriles nacionales y como ejemplo sublime de la corrupción sindicalista, la CTM, el líder del sindicato ferrocarrilero Víctor Flores, el de los trabajadores de la CFE, el de…

¡Valla mes de celebraciones y de chiflidos!