UNA DE VAQUEROZ.

Dos versiones de una misma historia: en la entrega anterior se cuestionó sobre quién paga el movimiento RENOVACIÓN del PRI en Michoacán, lo que desembocó, primero, en una escrito aclaratorio dirigido a uno de los muchos editores que publican esta columna semanal y que ni siquiera llegó a réplica, donde un triste personaje alude a gente honorable como César Chávez, de Apatzingán, el amigo Silvestre Sandoval de Lázaro Cárdenas y un par más de patrocinadores. Sin mencionar nombres, únicamente aludiendo a la gente.

 No aporta siquiera nombres ni cantidades, es obvio que busca un deslinde inmediato y lo malo, es que ni siquiera tiene los arrestos para decir: esta boca es mía. Bueno, no se puede esperar que un nogal de limones, nadie, absolutamente nadie puede dar lo que no tiene.

 Por eso, José Trinidad Martínez Pasalagua, fue quien dijo, el movimiento RENOVACIÓN reposa en sus manos. Así la cosa “cambea” pero por supuesto, pues José Trinidad no sólo legitima el proyecto, lo valida y es más congruente pensar sobre sus fuentes de financiamiento, pues es un líder con presencia en los 113 municipios del estado y con suficiente bagaje político.

 Y es creíble el dicho del dirigente transportista, pues si hay alguien dentro del PRI que sabe la necesidad de un cambio, nada más un ligero extrañamiento al diputado local: ¿porqué dejar que los niños hagan el trabajo de los adultos? La primera respuesta a nuestro texto, una valentonada ociosa y estéril, la segunda, una respuesta sensible, honesta y veraz. Así pasa en política.

 Y sí, sí es guerra la del Felipillo, la semana pasada se anunció con bombo y platillo que el Sistema Nacional de Seguridad Pública arrancó el programa Policía Estatal Acreditable, mediante el cual esperan incorporar 60 mil jóvenes de educción media a lo largo y ancho del país, excepto Yucatán.

 Esto, según me dicta el sentido común, se llama leva. En lugar de recurrir a las reservas, porque el Ejército Mexicano tiene reservas, o, en su caso como alguna vez lo hizo como procurador general de la república Jorge Carpizo MacGregor, reclutó a recién egresados de la carrera de abogacía, pero no, Calderón Hinojosa pretende darle más penurias y dolor a los mexicanos  sacrificando ahora el futuro el país en su guerra ociosa.

 Se deben auditar las delegaciones federales en Michoacán, hay un tour demagógico recorriendo escuelas y hospitales regalando recursos del pueblo, lo más gacho de esto es que dichos regalitos no sirven, están caducos y lejos de ayudar, van a perjudicar a los presuntos beneficiados, resulta que el diputado federal Alfonso Martínez irrumpió en las instalaciones del Hospital Civil de Morelia para “regalar” a título personal medio millón de pesos en medicinas y equipo.
 Con su habitual prepotencia amenazó gente y se metió a la fuerza al patio principal del nosocomio, claro, acompañado por un escuálido pull de prensa, exigió le fueran recibidos las cosas por el director, que no estaba y le tocó al jefe de almacen soportar los berrinches del ojitos de gargajo. El almacenista, nada menso, abrió la primera caja y checó las fechas de caducidad.

 ¡Oh sorpresa! Ya había caducado, enseguida un chalán bajó otra caja de otro medicamento y al abrirla comprobaron que también estaba caduco el material médico, acto seguido, se le indicó al diputadillo y serio aspirante a la candidatura panista para la alcaldía de Morelia que no había condiciones para recibirle ni el saludo, claro que Ponchito se enjabonó y amenazó, pero lo mandaron de regreso con sus sanas intenciones.

 Cuentan testigos presenciales que l chamaco albiazul alcanzó a decir: “pues ahí nomás le dan una hervida y ya les sirve”, en referencia a cierto material, lo que no sabe el ignorante representante popular es que tres meses antes de que caduquen medicinas y enseres se efectúa un procedimiento administrativo y se destruye molido o por incineración el material caducado. Se debe de investigar la avalancha de recursos que los aspirantes panistas tiran por todo Michoacán.
 Algo similar pasa con el manejo de ciertas especies en el Parque Zoológico Benito Juárez de Morelia, donde se especula fuertemente que Cuauhtémoc García Hermenegildo, director de dicho centro de entretenimiento, sigue los pasos de uno de sus antecesores y merca de lo lindo con las especies que se reproducen en las instalaciones.
 Se habla fuerte de la supuesta muerte de un rinoceronte, pero no está documentado el deceso del animalote; luego, no hace ni cuatro meses nacieron otra vez tres tristes tigres blancos, de los que nada se sabe, lo que sí sabemos es que el valor de un cachorro se estima en el mercado negro sobre los 125 mil dólares. “Alguien” debería husmear en el zoológico y aclarar muchas dudas.

 “Michoacán trabaja” reza el slogan del gobierno estatal y no lo dudamos, en serio, pero muchos michoacanos con dos dedos de frente nos preguntamos: ¿ si Michoacán trabaja, porqué el secretario de gobierno no? La solución de conflictos y la operación política no es el fuerte de Fidel Calderón Torreblanca, definitivamente, la crisis que se vive en el municipio michoacano de Cherán no se gestó en media hora, hubo visos y alertas que no se supieron entender o de plano no se quisieron solucionar.

 Con esta administración en sus postrimerías cualquiera espera que haya una transición o bien, continuidad, pero, en tersa calma y no haya exabruptos y sangre que lamentar, pues la escasa actividad policía en este tipo de eventos ha provocado en más de una vez que haya muertos, definitivamente si Calderón Torreblanca aspira a ser candidato a gobernador, primero debe hacer un balance de su gestión e inmediatamente renunciar a su cargo. En ambos casos es una buena opción.

 En 14 años de carrera jamás había visto a un gobierno estatal responder periodicazos con más periodicazos. Ni desplegado contra desplegado. Vamos es la constante negación del quehacer político lo que ejerce el secretario de gobierno que debería de preocuparse por mantener esto en orden y tranquilo.
 A la mejor es el café que diario bebe en Starbucks, porque no es normal que se deje la vida interna de la entidad al garete, menos si se tienen aspiraciones políticas, en estos tiempos de definiciones se debe actuar de manera contundente con cualquier atisbo de violencia. Bueno, al menos es lo que la lógica dicta…Â