SIN MAQUILLAJE POR ETELBERTO CRUZ LOEZA.
De manera formal hoy inició la contienda electoral por el poder en nuestro estado. Algunos protagonistas polÃticos están por tomar la gran decisión, pero haya, o no, varios temas empiezan a tomar más peso en la polÃtica estatal; uno de ellos es el relativo a las llamadas alianzas, que en lo particular, es muestra de debilidad, de falta de trabajo polÃtico y carencia de lÃderes.
Es cierto, es una estrategia de quienes no tienen el poder, o la fuerza del poder, para ser competitivos y tratar o de ganar, o ganar, y su origen se remonta a los tiempos inmemoriales cuando se usó la fuerza para tener poder y formar lo que después se llamarÃa Estado–reino-nación, en cualquiera de sus formas y se gestó lo que se llamó polÃtica; se ha usado desde siempre (les decÃan defecciones); ahora, como en nuestro paÃs nos civilizamos y los partidos tienen el monopolio del poder, en nuestra polÃtica se llaman alianzas, coaliciones, uniones, etc.
 Aquà son oposición el PAN y el PRI. Desde sus tiempos en la presidencia del CDE del PRI Mauricio Montoya, habló de ir, PRI y PAN en alianza, en, por lo menos 40 municipios. Información no desmentida y sà confirmada por protagonistas del PAN y asà expresadas: se están cocinando. Veamos: El PRI es oposición en 59 municipios. El PAN, en por lo menos 100 y la chiquillada, en cerca de 110 municipios.
 Un protagonista polÃtico priÃsta se pronunció en favor de este tipo de uniones electorales rumbo al 13 de noviembre. Pide que este tipo de alianzas salgan en forma natural, que sean los propios militantes priÃstas de cada lugar los que decidan: “Si conjuntan fuerzas en beneficio de la sociedad, estará de acuerdo con ellasâ€, (¿Él las promueve o por qué estará de acuerdo?), pero sucede que, por lo visto y leÃdo, se está tratando de aplicar en todos los ayuntamientos por ¿orden de quién?, se esté o no en el poder municipal y ejemplifico: Irimbo, se es oposición. En la pasada elección el PRD logró 1859 sufragios y el PRI 1685. La diferencia fue de 174 votos. ¿La falta de liderazgo, de trabajo polÃtico en la sociedad le obligará a irse a la alianza con … ¿el PAN? En Ixtlán, se es gobierno. La diferencia con el PRD es de 151 votos y con el PAN, de 574 votos. ¿Por qué compartir el poder tan obligada, como innecesariamente, con la Derecha?
 Si la finalidad es evitar la conservación de los ayuntamientos por el PRD, como en Puruándiro, Jiquilpan, Lázaro Cárdenas, Apatzingán, ¿por qué no construir una gran alianza popular, y con lÃderes jóvenes de la región? ¿Por qué necesariamente con la Derecha? ¿O ese es el trabajo de Luisa MarÃa Guadalupe Calderón? O al revés, ¿por qué no intentar construir una gran alianza popular en los municipios en donde el PAN es gobierno como en MaravatÃo, Hidalgo, Zamora y Uruapan? La ventaja de estos amasiatos es que se pueden hacer de varias formas: Ahora serÃa en contra de la Derecha. ¿O eso no busca, ni le gusta al PAN, ni a su jefe?
 Es muy evidente que en la geografÃa territorial priÃsta no existe trabajo partidista. Parece que el shock de la pérdida de la gubernatura en el 2000 fue un temblor de magnitud 10, porque a la fecha (en 10 años) no se ha repuesto. Ni los que fueron presidentes del CDE ni el recién ido ni el actual delegado presidente (que no tiene autoridad polÃtica, ni conocimiento, ni experiencia polÃticos, solo administrativa, menos estatura, polÃtica, aclaro), han hecho en los municipios trabajo polÃtico en la militancia, en los sectores, en las organizaciones, ni encabezado luchas y demandas sociales. Están, se mueven, por inercia. Si no lo hacen en los municipios que son gobierno, mucho menos lo hicieron, ni hacen, donde se es oposición, que es en donde debieron realizarlo al 200%.   Acaso por esa falta de trabajo polÃtico se va por lo más fácil, pero más costoso: venden su primogenitura por un plato de lentejas.
 En este momento, aquÃ, el PRI, por ser oposición del PAN y del PRD, tiene circunstancias favorables para recuperar el poder: El desgaste en el ejercicio del poder por ambos partidos, sus graves errores que han generado y matizado las condiciones generales y especÃficas del paÃs y del estado, asà como el desengaño y hartazgo (Los ¡Ya Basta ¡ ¡Estamos hasta la ¡â€#$%&/()=?¡*! de la sociedad, están de su lado, pero puede fracasar en su intento por alianzas y pactos secretos que, se dicen, suenan, se dieron en el pasado: El PRI, en las elecciones constitucionales del 2007, en las municipales obtuvo más votos que sus partidos opositores: 506,143 votos. El PAN, 358,092 y el PRD, partido en el poder, 434,877. Cerrando en ceros, el PRI logró 148 mil votos más que el PAN y 72 mil más que el PRD. Si este hubiera sido el comportamiento lógico, el PRI habrÃa sido el triunfador en las otras dos votaciones, pero actuó eso que alguien llamó el voto diferenciado, el voto razonado, para justificar de algún modo ese comportamiento atÃpico.
Para diputados, la votación final fue asÃ: PAN 405,253. PRI, 436,197 y PRD, 476,213. Finalmente para gobernador, el cómputo fue: PAN: 464,087. PRI 368,947. PRD, 506,330 votos.
Un indicador de lo sucedido está en lo siguiente: En la votación por el Ayuntamiento de Morelia, el PRI obtuvo 103,616 votos. PAN, 62,619 y PRD, 56,327. En la votación por las cuatro diputaciones de la capital, por haber ganado la presidencia municipal, casi al 2×1, se esperaba un triunfo completo. ¡AtÃpicamente perdió 3 distritos y solo obtuvo 63,931 votos!… en alguna parte, por razones que no se han estudiado, extravió 39,685 votos. Si en el cómputo total de los ayuntamientos el PRI alcanzó 506 mil votos, ¿por qué en la votación para gobernador nada más recibió 368, 947 votos? ¿En dónde perdió, y por qué, 137,196 sufragios? Para gobernador, en Morelia, donde era lógico recibir la misma votación que en la municipal (103,616), únicamente alcanzó 57,087 sufragios. ¿Dónde se quedaron 50 mil votos? Igualmente en Morelia, el PRI, para Senadores – en la votación de 2006 – en ambos distritos federales de Morelia, logró 34,550. Se habló de pactos secretos, alianzas y protecciones, que no son otra cosa que traiciones. (Esos son los números* Las reflexiones son mÃas). La sospecha está presente.     Â
 ¿Por qué un grupo polÃtico, protagonista por 25 años en la polÃtica estatal, considera triunfar en la Constitucional por la gubernatura  aferrándose – ciertamente, legÃtimo – a una personaje que, por las razones que sean, siendo gobierno, no ha podido ganar sus distritos locales, ni federales, ni su SenadurÃa, y en inédito, aunque repensado, amasiato polÃtico con otra corriente-persona, han colocado al PRI como la tercera posición como partido y fuerza polÃtica estatal y, complementariamente, se dice que por alianzas y/o pactos secretos, le disminuyeron su voto duro, su piso electoral, en determinadas circunscripciones y contiendas polÃticas y hasta filtran rumores, ¿atemorizantes? de cambio de color, si el fiel de la balanza–corrientes de opinión-mecanismos – no le ungen como el indispensable para el triunfo? ¿Desean continuar dejando el gobierno, el estado y su sociedad, en las mismas manos y ellos ganar, pero conservan el partido aunque pierdan el gobierno, aparentando ser competitivo (como en el box, beisbol, lucha libre, fut bol, golf…¡todo arreglado!? ¿Esa es la justificación de las alianzas en 40, o más, municipios – Importa el Fin, no los Medios -: Asegurar las bÃblicas lentejas y no llevar, ni dirigir el cambio que la sociedad estatal demanda y que las condiciones sociales favorecen?
(* BIBLIOGRAFÃA: MEMORIA PROCESO ELECTORAL ORDINARIO 2007. IEM. YÂ DEL BANCO DE DATOS DEL IFE).






















