SIN MAQUILLAJE POR ETELBERTO CRUZ LOEZA.

En contra de las recomendaciones de investigadores, de analistas y de premios Nobel de Economía, el gobierno de Calderón Hinojosa continuará aplicando los llamados micro aumentos semanales a los combustibles y el sábado pasado las gasolinas mexicanas y el diesel subieron  siete centavos, en promedio, por litro despachado.

De conformidad con las justificaciones dadas a conocer desde el inicio de esta política pública de incrementos, esta medida se aplica para ajustar el precio de nuestros combustibles a los precios internacionales, para lograr que los precios con los combustibles de la frontera sean iguales que los precios de los combustibles – gasolina – de los Estados Unidos – y, finalmente, para desaparecer los subsidios que el gobierno tiene en estos energéticos y evitar la creación de un boquete en las finanzas públicas. La última justificación es que el deslizamiento  de los precios de los combustibles evita impacto inflacionario.

Todas esas justificaciones son mentiras, porque las gasolinas norteamericanas siguen siendo mucho más baratas que las nuestras; será verdaderamente imposible que nuestra gasolina tenga los mismos precios internacionales, porque ningún país tiene las mismas circunstancias políticas, económicas, petrolíferas  y sociales que el nuestro y lamentablemente, la secretaría de Hacienda no ha logrado despretrolizar las finanzas públicas y, por lo menos 45 centavos de cada peso que está en circulación tiene origen petrolero y aun más grave, con los sobreprecios energéticos internacionales, la mezcla mexicana está caray está produciendo un excedente de cerca de 40 dólares extras por barril, pues los señores diputados del H. Congreso de la Unión establecieron un precio del barril mexicano muy inferior a los sesenta pesos; así que imagínese la cantidad de dinero que está recibiendo  la actual administración.

La cuestión de que evita la inflación es mucha mayor mentira: lo que se está creando es una reacción oculta  y la inflación está contenida artificialmente; porque el precio de los combustibles y energéticos han subido en esta administración cerca del 40%  y, comparativamente, los salarios, únicamente el 20% – son cuatro años-. Los salarios están herméticamente fijos y todo subirá en su momento, lo mismo que la moneda verde de nuestros vecinos, porque todo  eso de blindaje, tranquilidad en los mercados, control presupuestal y cosas semejantes, es falso, un mito genial publicitario y propagandístico del gobierno.

¿Cree usted que estos aumentos no se aplicarán en algún cercano momento en los transportes, en el costo de todos los recursos naturales?
 
Todo es artificial y pronto la realidad se impondrá, por mucho que el gordito Cartens y Cordero manejen los medios. La realidad los barrerá y a con ellos, a la sociedad nacional, que es la que siempre paga los errores de sus políticos.