Sin Maquillaje… Por Etelberto Cruz

Han sido varias las voces que han llamado la atención sobre un hecho que ya va siendo cotidiano: El endeudamiento de los estados de la Federación; este tipo de obligaciones económicas ha sido desarrollado desde el último tercio  de la administración de Ernesto Zedillo y tomó carta de naturalización en las administraciones del cambio, de los panistas Vicente Fox y Luis Felipe Calderón Hinojosa, la actual.

El asunto está, como todas las cosas, ubicado en dos posiciones: una, la de quienes alientan que los estados se endeuden por diferentes conceptos y otros, entre ellos la Suprema Corte de Justicia de la Nación, que consideran un riesgo  a futuro hipotecar y dejar endeudado la entidad, sin tener con qué pagar, salvo pagando los intereses o reestructurando la deuda. Aunque la Suprema  Corte de Justicia de la Nación ya determinó que sea como sea que se le llame,  y sea quien sea el  que facilite el dinero – la Bolsa Mexicana de Valores o sindicatos de Bancos- instituciones financieras -, al fin, y siempre, será deuda y que eso no está permitido, pero como la presidencia de la República, por medio de la secretaría de Hacienda y del banco de México,  lo alienta,  las finanzas de los estados están en riesgo de bancarrota.

El pacto fiscal federal, que nació en los 80s, con Miguel De la Madrid Hurtado, está agotado. Tan es así que  año con año se abulta la deuda de los estados y municipios y entre 2009 y 2010 creció 112 mil millones de pesos; es tan grande  y grave la situación que el sector patronal – COPARMEX -  afirma que “ha llegado el momento de fijar límites a las atribuciones que tienen los estados para endeudarse, poniendo en riesgo de bancarrota a las finanzas estatales”; mientras no haya una revisión a fondo del pacto fiscal, las entidades estatales y municipales continuarán endeudándose. Exigió a los legisladores federales y gobernadores incluyan la renovación del pacto fiscal en la agenda pública nacional.

Las entidades con mayor monto de endeudamiento son el Distrito Federal, con 52 mil 530 millones de pesos; el estado de México, con más de 38 mil millones de pesos y Nuevo león, con casi 34 mil millones de pesos, que son los estados con mayor movimiento industrial, económico y social y, particularmente,  aportación al PIB y que, además, la inversión se ve, ahí está.

Le siguen Jalisco, Veracruz, Sonora, Puebla, Coahuila, Michoacán y Chiapas.

Desde el punto de vista de los patrones, hasta el momento no se está atacando la causa profunda de los crecientes problemas financieros de los gobiernos locales – que no son más que la repetición  lo mismo que sucede en Grecia, Irlanda, Italia, España, Portugal: muy grande burocracia, altísima plantilla laboral (PURA ADMINISTRACIÓN ), altos salarios y magníficas prestaciones y beneficios, países que ya cayeron en la insolvencia y recibieron y están por recibir préstamos atados para sanearlos financieramente, pero pagando altos intereses y que los otros países metan la mano en asuntos soberanos de cada nación -.

La solución es simple: mayor eficiencia, transparencia en el gasto, reducir plantilla de personal y bajar salarios y lograr mayor recaudación fiscal y planear con base en los ingresos reales.