“Si no nos dejan soñar, no los dejaremos dormir†15-M
Las manifestaciones en España por un grupo de personas jóvenes en su mayorÃa que se hicieron llamar 15-M, vistas desde el lente mexicano, no hacen más que azotar a nuestro paÃs con una realidad que no se aleja mucho de nuestro contexto polÃtico actual, avivándose aún más con el proceso electoral que se lleva a cabo en el estado que se considera catapulta para la presidencial del próximo año.
En las distintas marchas, se han pronunciado por los problemas de agenda social no atendidos en tiempo y forma por el gobierno, se buscaba una respuesta, una luz blanca, ante las necesidades expuestas, el dÃa de la elección. Una desolación reflejada en nula identificación de la sociedad con los partidos polÃticos, esa desconfianza que genera la pérdida de sentido del gobierno, ese principio básico sobre el origen del Estado relatado por Hobbes en sus textos, que parece caer en el paÃs ibérico y que toca la puerta a muchas otras naciones que comparten apatÃa y desilusión ante lo no funcional de quienes deberÃan representar ciudadanos, no intereses propios.
Esto, ha puesto al gobierno español de cabeza. La justicia parece un concepto meramente teórico invisible en la vida cotidiana de las ciudadanÃas y se ha convertido, de manera general, en el tema de preocupación y causante de revuelo a nivel mundial. Cada paÃs, cada nación contextualizando a su realidad pero el encabezado sigue siendo el mismo. Mientras que las cuestiones ideológicas se manifiestan como la variable entre las naciones, la exigencia por resultados palpables por parte de los gobiernos es la constante. El levantamiento es contra la partidocracia, pero el motor es la desigualdad que ha generado la aplicación de polÃticas en temas sociales y económicos de determinado corte. De manera que, entre gobiernos democráticos, los resultados gubernamentales permean los sueños ciudadanos, provocando un hartazgo imparable y equiparable en cada una de las naciones.
Sin embargo, el movimiento no pareció generar ni siquiera un tenue barullo, las elecciones se llevaron acabo, sin respuesta ni compromiso ante un grito que pareció silencioso a los oÃdos de todos, partidos y gobierno. El abstencionismo no resultó marcado, 15-M no pareció hacer ni cosquillas a la voluntad de los principales actores polÃticos, el cambio radical del sistema que dé lugar a una verdadera democracia, puede seguir esperando, parece.
Sin embargo, el cobro de la factura al PSOE fue contundente, la opción a la alternancia, fue el costo del desempleo, la crisis y las polÃticas nulas ante las enormes necesidades que hoy se manifiestan por las calles. Resulta evidente que el hartazgo notorio y la voluntad ciudadana unida, no parecen suficientes elementos para cambiar el rumbo de una elección, los votantes de siempre, con una preferencia clara, se manifiestan en las urnas, con ese voto de castigo que hoy da la victoria a la oposición, pero un cambio más allá que la opción “menos peorâ€, parece imposible ante estructuras electorales viciadas y enraizadas en las naciones, ésas que parecen tornados que avanzan sin freno.
Lo relevante ante estos hechos es que el movimiento ha emitido claramente la necesidad de que el gobierno se detenga por un momento para entender lo que verdaderamente ocurre en esta nación, el hartazgo y el rechazo de la sociedad por la polÃtica es la realidad de muchos paÃses, que hoy están Ãntimamente conectados por el internet, que nos permite seguir y entender cada una de las vertientes del movimiento en algún lugar del globo terráqueo.
España parece sacudir a México en estos tiempos electorales, donde las cifras de abstencionismo no mienten en cuanto a la desesperanza que gira en torno a los partidos polÃticos y los gobiernos, con elecciones que pasan y pasan, nombrando a un victorioso ante la lamentable realidad de un voto de castigo o la opción que resulte “la menos peorâ€, esas urnas llenas de votos sin suspiro, sin esperanza por aquellos gobernantes que encuentran, en la rendición de cuentas y en las necesidades ciudadanas, muy poco incentivo, parece ser muy poco rentable polÃticamente responder a quienes ejercieron su voto de confianza en ellos.
El escenario español no dista mucho del mexicano, esperemos que los polÃticos pongan los ojos en la necesidad de inclusión social en la polÃtica, sin ello, el mismo destino espera a México ¿Hasta dónde se expandirá este movimiento, donde la ceguera ciudadana parece desaparecer, en un mundo donde la realidad tecnológica parece unirnos entre naciones y entre ciudadanos y los gobernantes mantienen los brazos cruzados?
Politóloga del ITAM. Columnista. Partidaria del análisis polÃtico, estratégico e institucional que ofrezca un panorama amplio de México con un enfoque objetivo y fundamentado, contribuyendo a enriquecer la perspectiva de la sociedad en los temas de discusión cotidianos. [email protected] Twitter: @AnaPaulaCinta Blog: mujerescontruyendo.com/blog/espejopolitico

























