SIGNOS Y SEÑALES
-La deuda de Oaxaca, un mal ejemplo
-Si no se resuelve el problema de los ingresos…
-No se resuelve lo de la deuda

Alrededor del tema de la deuda se tejen una serie de temores por parte de los propios funcionarios y gobernadores, que conducen a la opacidad en torno de la misma. Recuerdo a la mitad de la década, el caso de dos buenos gobernadores que tenían como meta no dejar deuda, uno lo logró, pero el otro lo soñó, pensando que la deuda de los organismos gubernamentales, no se contaba en el saldo de la deuda del Estado. 

Sin embargo en los siguientes seis años sus entidades tienen deudas que rebasan los 8 mil millones de pesos y su servicio cada vez pesa más en el Presupuesto local, en un contexto de participaciones inferiores en términos reales a las de hace tres años, además de lo reducido del porcentaje participable y  que van tres años sin excedentes petroleros y el bajo potencial recaudatorio de los impuestos locales.

Antes de escribir este comentario me llamó mi compadre, un distinguido columnista nacional, preguntándome sobre la evolución del gasto público de Oaxaca –somos paisanos además- de los últimos 10 años. Surgió una duda sobre el de 2011 y eso provocó que revisáramos el PEE, observando que en el rubro Transacciones de la Deuda Pública/ Costo Financiero de la Deuda sólo 294.2 millones de pesos. Explicaré porque lo de “sólo”.

Cuando se presenta el proyecto de Presupuesto de Egresos para 2011, se observaba inmediatamente un claro ejemplo de opacidad en el manejo de las cifras y los conceptos en materia del costo de la deuda pública para 2011, que aparece en una Nota que preparé para algunos diputados: se presupuestaron en el rubro de Servicios Generales, 515.1 millones de pesos para “las erogaciones por concepto de Servicios Generales de Largo Plazo para el ejercicio Fiscal 2011”, esto es para los PPS; también incluían  en servicios generales 396.8  millones, “para las pagos que se derivan  de la Bursatilización de los Derechos por Servicios de Control Vehicular y aquellos que se obtienen de la aplicación del Impuesto sobre Nóminas”, deuda que no admite pagos anticipados en 10 años.  Finalmente ya en el rubro de Amortizaciones de Deuda y Disminución de Pasivos, sólo 294.2 millones. 

Los tres conceptos suman 1 206.1 millones de pesos a pagar sólo en 2011, casi el doble de la recaudación de impuestos propios estimados en la Ley de Ingresos, que es de 589.5 millones de pesos, ya incluyendo los 220 del impuesto local que sustituye a la Tenencia Federal.  La deuda directa está garantizada con el 20.09 % de las participaciones, pero también los PPS con otro 20 % de las mismas, lo que dio una buena calificación, claro para el acreedor que no corre riesgos de incumplimiento, pero no para el Estado que ve reducido sustancialmente el porcentaje no comprometido de sus participaciones que representan el 96 % de sus ingresos propios.  Lo preocupante en aquel momento, es que se afirmaba en la Exposición de Motivos que no eran deuda pública, cuando es claro que lo es, lo cual no demerita la utilidad de este instrumento por supuesto, pero no se trata de compromisos que se puedan establecer de manera aislada, sin observar todo el bosque. No olvidemos que el dinero es fungible, como el agua.

El de Oaxaca no es un caso aislado.

Es común que les digan a los gobernadores que las bursatilizaciones y los PPS no son deuda pública. Recordemos Sonora cuando en 2007 el Congreso Local presentó una Controversia contra una bursatilización que se aseguraba que no era deuda pública. Por supuesto la Corte le dio palo.

*Consultor en temas de Hacienda Pública y Coordinación Fiscal. Ha sido Presidente del Colegio Nacional de Economistas.
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