“En una sociedad que ha abolido toda aventura, hace de la abolición de esta sociedad la única aventura posible.”

“Olvídense de todo lo que han aprendido. Comiencen a soñar.”

Consignas del Mayo francés del 68

Partiendo del concepto que todo se envejece, absolutamente todo, desde lo más grande como el sol, hasta nosotros mismos nos vamos haciendo con el paso del tiempo más y más viejos. Así pues, no debe parecernos raro que las viejas formar de ejercer el poder y ejercer la democracia también se desgasten, se hagan viejas y aunque se les ponga mil parches van a seguir padeciendo los síntomas de que han llegado a su último ciclo vital.

Lo que ha pasado en Egipto, Túnez y demás países del Medio Oriente, la llamada “primavera Árabe”, también debe ser visto como un desgaste de estructuras políticas, estructuras que debían renovarse, debían reintentarse y solo fue un síntoma que miles y miles de ciudadanos salieran a las calles en busca de más democracia, más libertad. Similar a la primavera árabe, es también lo que pasa ahora mismo en España, miles de jóvenes desempleados, sin casa, están manifestándose en las plazas y buscan a través de reuniones, que celebran en las plazas, nuevas formas de Democracia, por que suponen que la actual forma en la que se ejerce el poder no los toma en cuenta. Los jóvenes españoles han creado sus propios consejos barriales u organizaciones ciudadanas en donde la estratificación de poder es lineal, es decir que nadie tiene más poder que el otro en su forma organizativa, parecido a la forma en que se organizan las comunidades zapatistas.

Habría que retomar la vieja consigna del Mayo Francés del 68, “La imaginación al Poder”, por qué, pues por que nuestra sociedad contemporánea necesita renovar esas viejas formas de ejercer el poder, esas viejas formas que se han concentrado en la “clase política”. La imaginación como punta de lanza por que a través de ella podemos reinventar el que hacer político, para que la democracia sea la que emane, ahora si, del pueblo y el gobierno defienda solo el interés del pueblo.

En nuestro propio país, la gente ya no confía en los políticos, prácticamente cualquier político es visto por ratero, corrupto o loco, sea del partido que sea. México también necesita, más que un candidato que prometa mil cosas o que venga a salvarnos, nuestro país necesita la imaginación en el poder, pero la imaginación de millones de mexicanos que somos, todas las ideas, todas las voces y reestructurar nuestra democracia a la vez que se reestructura nuestro país.

Los estudiantes del Mayo Francés sabían, hay que renovar las estructuras políticas y con ello reinventarnar la Democracia. Foucault lo acentúa muy bien cuando dice:”Ya no podemos seguir pensando en el poder desde el Estado si no en pequeñas Resistencias, enfrentamientos Parciales. En Definitiva una Microfísica del Poder”.

Estudiante de Licenciatura en Historia en la Universidad de Guanajuato, ex-columnista de la revista electrónica de opinión Maremagnum. [email protected] Twitter: @alovogar Blog: http://alovogar.blogspot.com