arturo garcia gaytan


 No es lo mismo: huele a traste. Que, atrás te huele. Por fin se disipó la niebla y el PRI michoacano mostró al electorado una opción para contender en las urnas por la gubernatura: Fausto Vallejo Figueroa. De la ranfla de suspirantes se consolidó el único que registro detectado en el órgano interno de elecciones, por lo que el ex alcalde de Morelia es el virtual candidato tricolor.

 Sin embargo, ha trascendido en los últimos días que hay algunos priistas que ahora, a toro pasado dicen: “yo decliné por Michoacán”. Otros más, argumentan haber dado paso a las exigencias de Humberto Moreira y no se registraron para no lesionar la vida interna de su partido. Todo esto válido, pero hasta cierto punto.

 El Rey Mierdas, o Alfredo Anaya Gudiño, se dedicó a pasear, alimentar, embriagar y complacer a Humberto Moreira desde que éste llegó a Guadalajara la semana pasada a presidir ciertos eventos de estructura, tanto, que incluso dijimos que habló con algunos priistas michoacanos la tarde del viernes narrando lo bien que se la estaba pasando con el agiotista sahuayense.

 Le puso de tal modo la mesa El Rey Mierdas a Moreira, que desde que se subió al helicóptero ya llevaba un trago en la mano, apenas tocó tierra y ya lo esperaba un mariachi, bueno, hasta una mujer entrada en carnes y en años le pusieron para que se diera vuelo bailando.
 Una reunión programada para 20 minutos se prolongó cinco horas. El Rey Mierdas es, no se nos olvide, el amo de la seducción y atina muy bien a prostituir bastante bien los instintos y placeres de sus objetivos, aprendió bien de sus maestros.

 Lo que sería el Pacto de la Yerbabuena consiste en la repartición de posiciones en la estructura tricolor y en ciertas posiciones claves en candidaturas, claro, ya sin la influencia de Jesús Reyna García ni Fausto Vallejo Figueroa, un indirectamente beneficiado fue el diputado local y líder transportista José Trinidad Martínez Pasalagua.
 La Borrega espera ser ungido como dirigente estatal priista y de ahí esperar el proceso federal para poder ser senador de la república, mediante un pariente cercano ha tejido nexos con Moreira y es considerado en los planes del CEN del PRI, sin embargo, habrá que esperar a que Fausto, virtual candidato opine y argumente que el candidato ocupa en el partido a su gente de confianza, donde podría debutar Patas Verdes Lázaro Medina.
 En un esquema lógico y dentro de un ordenamiento político, se asume que consiguiendo la nominación, Fausto se debilitará a la hora de pujar por posiciones y designaciones en candidaturas y plurinominales, cediendo, en este caso, ante la operación directa del Chucho Reyna y su equipo, de ahí que para elegir candidato a la presidencia municipal de Morelia se abra una coyuntura considerable.

 Por el momento, Francisco Lara, dizque dirigente municipal tricolor, carece de oficio, desde su nominación fue exhibido como mecenas y benefactor de candidatos de otras fuerzas políticas. Es más, no se pueden cruzar con él más de dos palabras sin que diga: “eso no lo sé, pero deja le pregunto a Chucho Reyna”. En pocas palabras: es un títere de los grupos de poder al interior del PRI en Michoacán.
 Los tiempos se desfasaron en el tema de elección a candidatos para presidencias municipales, y lo que aplica, si no se quiere judicializar el asunto, es ceñirse al procedimiento de elección anterior. Por lo que esos que dicen en el PRI que tienen la estructura a su favor, aunque sea una falacia, batallarán para inventar un mecanismo que les permita imponer sus intereses.
 En el caso Morelia, los tres chiflados: Patas Verdes Lázaro Medina, Carlos Río Valencia y Francisco Bernal Macouzet deberán esperar mejores tiempos y podrán volcarse con su poco o menos patrimonio político a apoyar a su patrón y benefactor, es conocido que hay gente de la iniciativa privada interesada en contender y deberá ponderarse:
 Alguien que sume no nada más de un partido determinado, alguien que le meta lana a una campaña, que conozca sepa y pueda activar una economía capaz de volverse sustentable y, sobre todo, que construya y sea autónomo y no deba su existencia a un ente político que al final lo tendrá que cargar hasta en lar urnas. La dupla Constantino Ortiz García y Edna Martínez Nambo sería una grata revelación.
 El tema de las precampañas debe de ser abordado por el árbitro electoral e manera precisa, hay entes políticos inescrupulosos, como Gabriel Prado Fernández, regidor priistas del ayuntamiento de Morelia, que usa dinero público para promover su imagen e intenciones, ya que la contraloría municipal no voltea la cara, el IEM está obligado a hacerlo.

 No cabe duda de que Ignacio Celorio, vocal de prerrogativas del IEM, ni idea tuvo al establecer los mecanismos de vigilancia y contratación de espacios en los medios michoacanos, el panista quiere que seamos nosotros los que hagamos su trabajo y eso, si hubiera pago de por medio, lo pensaría, pero en esas condiciones, se puede ir a besarle la mano a su patrón Chavo López.
 Por último, la promoción de Silviano Aureoles por lo que se aprecia, ni de guasa se ajusta al monto determinado para precampañas, además, no se entiende el significado de: “va por más…” ¿Más qué? Más deuda pública, más muertos, más secuestros, más corrupción, más manda ancha a maestros huevones, más indiferencia ante el pueblo, más qué…