Es indudable que somos, por las razones que sean, bastante manipulables.
Y tal como lo expresa un personaje o varios, acaso, de la serie de noveles de Don Luis Spota, la Costumbre del Poder… ¡Qué pronto olvidan los pueblos!
Ernesto Zedillo Ponce de León, ex presidente de nuestro país, en el sexenio 1994-2000, ahora trabaja en una corporación transnacional y/ o financiera y/o comercial y es parte integrante de varias instituciones comerciales y educativas de nivel superior en Estados Unidos y ofrece conferencias de muy alto nivel.
Cuando fue Hombre Público, se le criticó bastante, lo que era lógico; cuando terminó su mandato ha sido respetuoso de la costumbre, que devino en ley, la del silencio y de no intervenir para nada en las cosas internas de nuestro país. Hace 23 años que terminó su mandato en el país.
Ocasionalmente invitado a algún foro internacional, participa y expresa su punto de vista personal y/o del corporativo en el cual ocupa una silla en el consejo de funcionarios.
Recientemente fue criticado, tanto él, en sus escenarios como presidente del país – como sus palabras -.
Participando en el Foro Global, en la Universidad de Chicago, sobre Discapacidad en América Latina, afirmó:
ME GUSTARÍA VER UN PRESIDENTE QUE NO SEA ELEGIDO MINTIENDO A LA GENTE.
CULPANDO A OTYROS POR SUS PROPIOS ERRORES.
QUE DIVIDA A NUESTRAS SOCIEDADES.
QURE NO EXPLOTE LAS NECESIDADES DE LA GENTE.
POR MEDIO DE UN DISCURSO DEMAÓGICO.
QUE ASUMA TODA LA RESPOBNSABILIDAD DE SUS ACCIONES PROMETIENDO LAS REFORMAS QUE NUESTRO PAÍS Y LOS PAÍSES NECESITAN EN AMÉRICA LATINA.
Ernesto Zedillo Ponce León es ejemplo de que nuestro país vive en democracia: de servicial limpiabotas en ciudad fronteriza de residencia – aunque nación en el D.F. – estudió Economía en el IPN y, sin ser político, alcanzó la candidatura y presidencia de la República. Tiene bastantes señalamientos, pero ningún reconocimiento: él salvó nuestro sistema financiero en 1994-1995, preparó la alternancia partidista, afirmó y sostuvo: se terminó el partido gobierno y estableció la Sana Distancia entre partido en el poder y partido político- PRI=GOBIERNO.























