El pasado domingo 26 se realizó  en el estado la elección interna en el partido de la revolución democrática para obtener su candidato al poder Ejecutivo estatal y, dicen, cuestión genética, se manifestó el conflicto … de líneas y de intereses: la lucha por el poder, por el poder mismo, sin  importar ni el partido, ni la sociedad.

Y al manifestarse, se están suicidando, política, ideológica y socialmente, pero, curiosamente, son congruente con su origen: nacen – el PRD  y los perredistas – por la ambición del poder.

De conformidad con las cifras extraoficiales, Silvano Aureoles Conejo, senador de la República  con licencia obtuvo la victoria interna con más de 140 mil votos; su oponente, el Dr. En Economía, Enrique Bautista Villegas, diputado local con licencia, superó los 70 mil votos – Perdió dos a uno, en términos generales. Fabiola Alanís, superó a los 40 mil;  el profe Raúl  Morón logró un poco más de 20 mil. En total, la suma de sufragios que recibió el PRD, en casi mil casillas,  superó los 250 mil boletas, cifra muy halagadora y significativa para ese partido: Si usted lo ve fríamente, si cada uno de los que votaron – si realmente existen y realmente fueron a votar y votar – lleva a otra persona para que vote como él, el PRD ya tiene ganada la elección para gobernador: sumaría 500 mil votantes.

Sin embargo, el conflicto apenas afloró: Silvano Aureoles es acusado por sus compañeros y oponentes de 1.- Gastos Excesivos  en la precampaña. 2.- Prácticas deshonestas y viciadas – con testigos y videos -  y 3.-Faltó de ética partidaria, deslealtad e incongruencia  con la Izquierda.

Pero el problema es mucho más allá:
¿El partido de la revolución democrática  de quién es?
¿La dirigencia nacional  de quién es: o de sus militantes o del PAN?
¿A quién le corresponde organizar, realizar, computar  y validar el proceso: Al comité ejecutivo estatal o al comité ejecutivo nacional?

En un partido que perdió su ideología – si algún  día la tuvo – no es raro que suceda lo que está apenas manifestándose: los manotazos por el poder, sin importar ni el partido, ni los militantes ni la sociedad, a quien se dicen representar y servir.

Y esto es apenas el inicio. Puede suceder lo que ya es histórico en el PRD nacional: La lucha de intereses posibilitó la participación  -se dice – de la presidencia de la República, la intervención del TRIFE y  las alianzas “contranatura”.

¿Qué pasará?

Eso solo ellos lo saben y los que están atrás de este hecho ya esperado.

¿Quién gana? Seguramente no son ni la sociedad ni los perredistas idealistas, los que aun creen y
esperan la refundación del PRD y un partido de “Izquierda”, pero quien perdió fue la sociedad.