Este domingo se vive uno de los procesos electorales más esperados de los últimos 3 años en la política nacional, pues se disputará la gubernatura del Estado de México cuyo padrón representa aproximadamente el 12.5% del nacional.

Antes de que concluyera el periodo oficial para hacer proselitismo, éste que escribe, tuvo la oportunidad de entrevistar a Luis Felipe Bravo Mena del PAN y a Alejandro Encinas Rodríguez de la Coalición “Unidos podemos más”, en ambos casos pude ver rostros de personas que han llegado a un final anhelado de una contienda en la que quizá no se imaginaban participar. A Bravo Mena lo avizoré, pese a los esfuerzos que realizó, muy cansado, usando sus ademanes y entonando la voz de manera histriónica actuando un papel de político transformador, aunque en el fondo de su mirada, se asomara el esfuerzo que él mismo hace por creerse el rol que su jefe político le puso a jugar.

En el caso de Alejandro Encinas, vi a un político sonriente, relajado y tratando de profundizar en respuestas con argumentos razonables; como ejemplo traigo a este texto la respuesta que dio tras ser cuestionado por el de la pluma al respecto de las encuestas diarias que el Grupo Milenio y Gabinete de Comunicación Estratégica realizaron. Ahí el aspirante dejó de manifiesto que el rango de error, el escaso universo de la población encuestada y otros detalles técnicos muestran que ese ejercicio obedeció más una estrategia de marketing político que a una aproximación de lo que acontecerá, versión por cierto que en los últimos días tomó fuerza en el sentido de que si bien el margen apunta al triunfo de Eruviel, realidades como la falta de planeación hidráulica (durante sus dos administraciones) factores que coadyuvaran a la tragedia de estos días en Ecatepec, o los actos adelantados de campaña en los que incurrió y que avaló el Tribunal Electoral, serán un freno a la soberbia de la maquinaria priista que de presumir por adelantado un triunfo avasallador, se tendrá que conformar con una victoria que quizá no sea la votación más alta para la elección a Gobernador que al PRI haya registrado. Sin duda estos y otros errores de los estrategas de Eruviel como el desplante a participar en un foro académico con alumnos del Tec de Monterrey o a visitar su municipio sumido en desgracia el último día de campaña, tendrán un peso significativo en la factura final.

Ganará el PRI una vez más en este Estado por prácticas tan anquilosadas como la movilización de las estructuras territoriales, por aquellos que piensan que ayudando al cacique de la cuadra, al legislador de su distrito o al presidente municipal en turno tendrán cabida en los equipos de campaña del próximo año y por ende en las administraciones futuras. Por ello es que el reto para el PAN y el PRD consiste en demostrar que siguen siendo competitivos en sus históricos bastiones (El otrora Corredor Azul – Naucalpan, Cuautitlán Izcalli, Tlalnepantla y Atizapán de Zaragoza- o el debilitado Cinturón Amarillo- Chalco, Nezahualcóyotl, Los Reyes la Paz, Texcoco, Tultitlán, Chimalhuacán-) ¿Cómo? Ganando los distritos electorales correspondientes, para así concluir, que la verdadera lucha en la entidad estará en la riña por los ayuntamientos el año venidero.

Las peleas, impugnaciones y demás mercado político que viviremos a lo largo de la semana estarán exhibidos en nuestra próxima Vitrina Política.

Director editorial del portal Vitrina política, columnista de la revista digital Razón y Palabra y La Voz de Zona Esmeralda, analista político enfocado al análisis electoral. Locutor de Frecuencia CEM la estación de radio del ITESM CEM y conductor de televisión. Twitter: @Fer_Licona http://www.fernandolicona.com