Etelberto Cruz Loeza.
Repito información ya escrita: no soy abogado, ni analista político, y ni mucho menos especializado en jurisprudencia electoral.
Únicamente leo, comparo y pienso.
De acuerdo a lo expresado, muy recientemente – al difundirse – a la ciudad y al mundo – las normas para determinar su candidato al poder Ejecutivo en las elecciones constitucionales del 2024. por nuestro titular del Poder Ejecutivo Federal, señor Andrés Manuel López Obrador, que Dios guarde por mucho tiempo, la economía está bien, la inflación ha bajado, existe gobernabilidad, hay seguridad, todos estamos felices, entonces vivimos en Jauja y si se dice que existe violencia, carestía de la vida e inseguridad son por tener ganas de estar molestando.
No habiendo ninguna nube gris en el horizonte, pasada la burbuja mediática del domingo 4 del presente, narro algunos detalles sucedidos en esos días recientes.
A mi dispositivo personal de comunicación llegaron varias notas algunas muy llamativas, otras no tanto, pero sí que en conjunto atrajeron mi atención, como las siguientes:
Algunas de ellas contenían información sobre funcionarios de nuestro estado – algunos ex presidentes municipales – que, en poblaciones cercanas al estado de México, los pillaron delinquiendo electoralmente practicando embarazo de urnas, haciendo carrusel electoral operación tamal o desayuno electoral, incluso, pagando hospedajes con cargo al estado – algo así como turismo electoral -, pero no se dice qué procedió – jurídicamente con ellos. ¡Nada! ¿Entonces?
Otro más es que, sujetos adultos – con marcado acento extranjero – fueron a solicitar al área respectiva del Instituto Nacional Electoral elaboración de credencial para votar con fotografía, puesto que sus jefes les ordenaron que fueran a tal lugar a solicitar su credencial para votar…así de facilito…Por supuesto que, supongo, en la mayoría de los casos, no se les expidieron…ni que fueran enchiladas de Jorge Castañeda.
Si es de nueva expedición – cumplidos, los 18 años -, debieron presentar original de nacimiento, de reciente expedición, comprobante de domicilioy en su caso, dos testigos. Si es de rexpedición, en este caso el archivo del INE tiene su historia y ahí está su pasado. No hay otra. No es tan simple Y si tiene acento extranjero no es nada fácil.
Y si es extranjero, mas nacionalizado mexicano, su Carta de Naturalización.
Si es extranjero, su acta de matrimonio, comprobante de domicilio y, además, sus documentos específicos donde se especifique que es mexicano(a) por matrimonio con un-(una) mexicano(a.) más dos testigos.
Además, el INE tiene el respaldo del Registro Nacional de Electores y, por otro lado, en la base de datos del Instituto Nacional Electoral está la historia individual de cada uno – las ocasiones en que ha solicitado su credencial para votar con fotografía -, así como su rostro reciente y su huella digital.
Así que no es tan fácil, aunque todo es posible si se tiene la complicidad de alguna autoridad electoral.
¿Y los médicos cubanos? ¿Y lo venezolanos? ¿Nicaragüenses?
La información que atrajo más mi atención fue la siguiente:
Solicitudes de reexpedición de credencial para votar con fotografía de X número de ciudadanos, residentes de varios municipios – en este caso alcaldías de la ciudad de México o cercanos al estado de México – y pertenecientes a determinadas secciones, casillas, municipios y que habiéndose cambiado domicilio necesitaban nueva credencial para votar con fotografía, para, entre otras cosas, identificarse y ejercer su derecho a votar.
Lo curioso fue que no eran dos o tres ciudadanos, sino cientos a una y/o varias determinadas y casillas, todas en las cuales, probabilística y posiblemente MORENA, en la elección del 2021, había recibido pocos votos y habían perdido esas casillas.
Me imagino el detenido trabajo de análisis histórico de cada casilla, el gran trabajo de filigrana electoral para recuperar y ganar ese territorio electoral. Si así fue, fue un trabajo muy eficaz, pues, finalmente, no habría elecciones en la ciudad de México y bien se podía realizar este trabajo sin debilitar electoralmente el territorio y el piso electoral de la ciudad de México.
Ahora, pasado el 4 de junio, el trabajo deberá ser al revés – regresar a su sección y casillas ¿original?, para no perder el piso electoral de esa casilla y de esa alcaldía, pues los escenarios no pintarán nada favorables.
Ahora bien, esta migración debió llamar la atención a servidores-autoridades del INE, aunque haya o hubiera sido de migración hormiga, pero tantos a un determinado municipio, genera o un poco o un mucho de sospecha.
Lo cierto es que nuestro formato-modelo electoral está basado en la desconfianza y es bastante raro esta migración deciudadanos de la ciudad de México, preferente y/o mayoritariamente– haya sido hormiga o por carretadas – a determinadas casillas de determinados municipios del estado de México y que no haya llamado la atención de ningún partido político.























