El penúltimo fin de semana de abril 23 fue realmente un fin de semana inusual, inédito: el titular del Ejecutivo Federal, señor Andrés Manuel López Obrador, interrumpió la gira que efectuaba por el sureste y fue trasladado a la ciudad de México, por un suceso inusual, inédito en nuestro país – que se recuerde únicamente George W. Bush, hijo, presidente de los Estados Unidos, en gira por Europa y estando presidiendo un evento ante militares, sufrió un desvanecimiento, el que generó varias especulaciones sobre su estado de salud, igual que en nuestro país -: presidiendo un evento sobre el Tren Maya, según reportero presente de diario Yucateco, sufrió un desvanecimiento . váguido, dijo el presidente después -, motivo suficiente para interrumpir el evento y ofrecer atención al comandante supremo del Ejército.

                No hubo más información, salvo la que él mismo ofreció a través de su cuenta o de tuiter o de un mensaje de texto – pero dada la popularidad de estos recursos tecnológicos – podría ser que por órdenes de alguien de la oficina presidencial se haya hecho y distribuido por diversos canales oficiales: el presidente informaba que se había contagiado de COVID-19; que había sufrido un váguido. Que ya estaba en tratamiento y en recuperación.

                Es todo lo cierto y comprobable.

                Ante la carencia de información, sucedieron estas cosas:

                Primero: el vació se llenó de especulación y hubo de todo, desde los más cercanos a la realidad y los más lejanos a la verdad y realidad y hasta de muy mala leche que señalaban hasta su condición de inhabilidad para ejercer el cargo.

                Segundo: Funcionarios de muy alto nivel – secretario de gobernación, por mandato presidencial y eslabón de mando, ofreció las mañaneras los días lunes y martes, acompañado de varios secretarios del ramo y diversos funcionarios para informar y llenar el tiempo, entre ellos, el secretario de salud, el científico Jorge Alcocer, quien informó, oficialmente, que el titular del Ejecutivo estaba bien y en recuperación del contagio de COVID-19.

                Tercero, pero como las informaciones, tanto del secretario de gobernación como del secretario de salud no fueron coincidentes, las fake news, medias verdades, medias mentiras, sofismas y posverdades continuaron al alza y bastantes medios, columnistas y comentaristas opinaron y se enlodaron.

Cuarta: Fue muy evidente que el factor Andrés Manuel López Obrador llena un vacío muy difícil de llenar por cualquier protagonista político, sea del partido que sea.

Quinto, ante esta situación inédita – ausencia y vacío político y de comunicación -, el equipo que maneja la imagen y comunicación político-social del presidente de la Republica, entre ellos Epigmenio Ibarra y Jesús Martínez Cuevas y muchos otros más cuyos nombres se desconocen, acordaron ante el desplome de los indicadores que ellos vigilan,  era necesario – el vacío se estaba llenando de informaciones negativas para la imagen presidencial y administración – ofrecer la imagen presidencial en vivo y en directo y como la ocasión anterior, se preparó todo – locaciones, textos y movimientos presidenciales, se grabó y distribuyó un video con texto e imagen, movimientos presidencial para desmentir casi todo, o todo.

Si resultó o no resultó no lo sabemos ni lo sabremos, como también tampoco sabremos la verdad.

En este segmento del desarrollo de la tecnología electrónica aplicada a la comunicación, diversión, distracción y recreación y que se utiliza sin reglas en la publicidad, en la propaganda y en la publicidad y en la política, todo puede ser y la realidad que usted ve y conoce vía la tecnología y dispositivos electrónicos individuales todo puede ser y no ser…porque se le puede engañar, mentir e inducir…PORQUE PRESIDENCIA DE LA REPÚBLICA PUDO MENTIR EN TODO Y EN NADA.