“DOS COSAS PREOCUPAN EN LA POLÍTICA: UNA QUE LAS DEMOCRACIAS NO GARANTIZAN GOBIERNOS EFICIENTES, SÓLO GOBIERNOS POPULARES; LA OTRA ES QUE EL SUSTENTO ELECTORAL SE VE AFECTADO POR LA BAJA PARTICIPACIÓN CÍVICA QUE HASTA HOY NO HA PODIDO SER MOTIVADA POR LOS PARTIDOIS Y SE OBSERVA CON PREOCUPACIÓN, ALTOS INDICES DE ABSTENCIONISMO…Y ALIENTA EL DEBATE ENTRE LEGALIDAD Y LEGITIMIDAD, QUE NO AYUDA AL SISTEMA DEMOCRÁTICO NI A LOS PARTIDOS POLÍTICOS. POLÍTICA Y POESÍA. MAESTRO FIDEL AMBRIZ ORDAZ.

                Ciertamente no existen ni coincidencias ni paralelismo ni ¿similitudes?, sin embargo, lo que ha ocurrido con ciertos exmandatarios populistas invita a la reflexión.

                Los casos más sonados y acaso presentes, son los del expresidente brasileño Jair Bolsonaro, quien no aceptó el triunfo de Luis Inacio Lula Da Silva, candidato de la llamada Izquierda Brasileña, pretextó mal funcionamiento de las urnas electrónicas, ante el resolutivo en su contra de su máxima institución electoral, no fue testigo de la toma de protesta de su relevo y mejor se fue a Florida, Estados Unidos… ¡Mandó al diablo a las instituciones brasileñas! Dejó colgados de la brocha a sus simpatizantes los que alteraron el orden y generaron varios, y serios y graves disturbios viales en todo Brasil. Lula debió enfrentar con firmeza y salió adelante.

                Otro, Perú. Su residente fue aprisionado por sus fuerzas policiales y militares y está siendo juzgado por intentar Golpe de Estado. El país Inca vivió situaciones extremas; la vicepresidenta – ahora presidenta interina, aun no resuelve la crisis político-social, pues carece de fuerza político-partidista que la respalde en su Congreso  y no habrá, hasta el momento, nuevas elecciones ante la exigencia político-social de buena  parte de la sociedad, y de simpatizantes del detenido Pedro Castillo – fallecidos, vandalismo, disturbios viales y urbanos, represión y violación de Derechos Humanos  son la noticia cotidiana –  , y en proceso, Pedro Castillo.

                Uno más, pero ya no es noticia, Bolivia. El cuento político es largo: las fuerzas armadas boliviana “invitaron” a Evo Morales, presidente de la República, a separarse del cargo, que, expatriado, aceptó e inicialmente dijo sí a la invitación de nuestro presidente y finalmente cambió su residencia a Argentina; su sustituta, la expresidenta Áñez resultó peor el remedio que la enfermedad:   está detenida, acusada de delitos político.

                Donald Trump es algo sumamente especial: multimillonarios, magnate vinculado con Medios televisivos e inmobiliario, preferentemente con resorts y destinos turísticos y campos de golf y  expresidente de Estados Unidos y líder de casi la mitad del Old Party – Republicano– es llevado a un juicio penal e hizo historia por partida doble: por primera ocasión, el 4 de abril, hace tres semanas, un expresidente de Estados Unidos es sentado en un banquillo penal y enfrenta cargos y, además, sacó provecho financiero de esos hechos, recibió millones de dólares como donaciones para su posible campaña política para ser candidato de su partido a la presidencia de la República.

                Fue insólito ver a un expresidente esposado, que se le hayan tomado las fotografías de frente y de perfil y tomado sus huellas dactilares – fichado, pues – y al escuchar los cargos – 34 en total de este proceso, – se haya declarado No Culpable.

                ¿De qué se le acusa?

Su personal del comité de campaña 2016 cometió cadena de errores -pagó a una artista de cine para adultos – Stormy Daniels – con dinero del comité pro campaña para la presidencia de la República, se tardaron en pagarle, ella amenazó con hacer escándalo, trataron de sobornarla para que no lo hiciera y fallaron; se hizo el mitote mediático grande y hasta la mujer hizo escarnio de los atributos sexuales de su cliente.

Varios de ellos, de los puestos directivos y de toma de decisiones ya han sido juzgados y condenados o a prisión o a pagar multas. Creyeron que el poder les daba todo, incluso impunidad.

Lo grave es Donald Trump ordenó a personal de confianza del comité de campaña 2016, encabezados por el mismo Trump, se confabularon para evitar la acción judicial …y ahí están en Manhattan.

Mas no son los únicos cargos que enfrenta o enfrentará Donald Trump:

Uno más, el intento de alterar el resultado de las elecciones de Georgia, en 2020 – ya como presidenteelecto deEstados Unidos. La elección era, extraordinaria, para elegir a senador de la República que había fallecido y Trump y confiaba y deseaba ganar y con el triunfo, romper el equilibrio cuantitativo (habrían sido 51Republicanos y los Demócratas 49 y no era necesario el voto de desempate de la señora vicepresidenta Kamala Harris).

Otra más:  al término de su administración, la sustracción de información clasificada – secreta que ponía en riesgo la seguridad del país -; una de sus casas (la de Mar-Lago, en Miami, Florida).

Pero las más grave, y por la cual, sí podría ser llevado a prisión es su participación intelectual y material en el asalto al Capitolio el 6 de enero de 2021 – grave violación constitucional al intentar detener el proceso de validación del cómputo de la elección presidencial que se realizaba ese día en el Capitolio; evento en el cual hubo decesos, heridos y vandalismo.

Para el modelo político y forma de vida democrática norteamericana era increíble un intento de insubordinación, como si fuera un país y una sociedad latino americana, de esas bananeras, tropicales, y, además, encabezado por un presidente y sin otra ideología más que el creer que el poder le permitía todo…hasta alterar el trabajo de sus instituciones.

El comité de investigación del Senado de Estados Unidos ya citó a declarar – y ya lo hicieron – a varias personas muy allegadas a él – hasta su hija y yerno – y no se le pronostica nada bueno: prisión y la pérdida de sus derechos políticos, con lo cual no podrá participar en el proceso electoral del 2024, lo que sí le dolería.

Lo anterior, sin contar a Argentina, que por cuestión de espacio no se trata,  son ejemplos de que las mismas democracias tiene las formas de resolver estos accidentes, estas plagas: hongos, bacterias y virus socio-políticos que la dañan, pero son las instituciones de la misma democracia lasque sirven de contrapeso, ejemplo de madurez socio-política para posibilitar mayor fortaleza de las instituciones, mostrando que en este mismo sistema político se ejercen pesos y contrapesos para que la democracia continúe siendo la opción más recomendable, que si bien son muestra de patología, salen fortalecidas, son más vigorosas, y no olvidan.