Perdidos en el alud de informaciones escandalosas que cotidianamente suceden y se difunden a todo lo ancho y largo del país, los informes de la Auditoría Superior de la Nación sobre los años fiscales de las administraciones de Vicente Fox Quesada y de Luis Felipe Calderón Hinojosa son botón de muestra de que ambos como cabeza de administración, y su equipo de amigos y de Hombres del Presidente se distribuyeron el país como botín. Solo como referencia y sin entrar a las revisiones de las cuentas públicas de cada año de la administración – doce años venturosos, de Vacas Gordas, y casi setenta de Vacas Flacas – indican que fue una administración-sustracción muy bíblica: Dispusieron de los recursos públicos para depositar y ahorrar en las cuentas personales para los largos años de abstinencia: La Biblioteca Nacional José Vasconcelos, la Estela de Luz y, lo peor es que, salvo los escándalos, no hay culpables, ni un detenido, ni un juicio y, si no hay juicios, no hay detenidos ni culpables. Y si los hubiera, todo se arregla políticamente, pues la justicia se ha partidizado.
Muy recientemente la Auditoría Superior de la Federación entregó algunos informes de su función en la administración pública y en lo referente a PEMEX encontró que todo es un chiquero, que se realizaron trabajos de arquitectura financiera en el seno de la paraestatal para hacerlo un corporativo hasta cierta forma independiente y cada una de sus subsidiarias hacen lo que quieren, razón por la cual la ASF recomendó a la H. Cámara de Diputados reformar la Ley de Petróleos Mexicanos y los ordenamientos vinculados con la regulación a empresas filiales de la paraestatal y sus subsidiarias para transparentar sus operaciones, contratación de deuda y rendición de cuentas de recursos públicos. Se refiere concretamente a las empresas en las que PEMEX, sus organismos subsidiarios y empresas filiales participan en forma mayoritaria en su capital y que jurídicamente no tengan carácter de entidades paraestatales, pero, curiosamente son los únicos socios.
En el informe la ASF se refiere a las filiales creadas y utilizadas por PEMEX para ampliar su participación accionaria en REPSOL – Y PEMEX GAS y PETROQUÍMICA BÁSICA para otras operaciones. PMI Holdings fue la filial utilizada para contratar financiamientos con instituciones financieras, en su mayoría en el exterior para comprar acciones de REPSOL en el 2011, entre otras operaciones. Sin embargo, por ser una empresa NO ESTATAL esas operaciones no se registraron en el presupuesto del ejercido de PEMEX ni se rindió cuenta de las mismas en la Cuenta Pública. (PMI Holdings pertenece a Grupo PMI y en 2010 tuvieron ingresos conjuntos por 433 mil 419 millones de pesos.) La ASF advierte que no existe una regulación específica para la constitución y operación de este tipo de empresas en contratación de deuda, programación y presupuestos, aprobación, ejercicio, contabilidad, control, evaluación, fiscalización, transparencia y rendición de cuentas de los recursos federales a su cargo, tampoco en materia de responsabilidades de los funcionarios públicos de PEMEX, organismos subsidiarios o filiales que en su representación, participen en los órganos de gobierno y administración de esas empresas no paraestatales. Y el dinero se fue y nadie sabe ni puede auditarlos porque terminan en fideicomisos. PEMEX es accionista único de PMI Holdings.
Y así como está PEMEX y sus subsidiarias y filiales está la Sociedad Hipotecaria Federal, que por otorgarle discrecionales líneas de crédito a algunas SOFOLES y SOFOMES tiene un quebranto financiero equiparable al 25% de su cartera vencida…Un FOBRAPROA en las cuestiones financieras hipotecarias. Pone un dedo en algún poro de las administraciones de 2000 a la fecha, y sale pus. Y ¡NO PASA NADA!






















