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Mal empieza la semana al que ahorcan en lunes. Marcelo Ebrard Casaubón, jefe de Gobierno en el Distrito Federal, al verse desbancado por su amigo, compañero, correligionario y rival político Andrés Manuel López Obrador, encontró una ventana abierta en la propuesta de “El Grupo de los 46” para colarse y seguir en las primeras páginas.
Curiosamente los otros dos políticos firmantes de la propuesta son los senadores Manlio Fabio Beltrones Rivera y Santiago Creel Miranda, aspirantes a una candidatura presidencial como lo es Marcelo. Los tres tienen relativas o nulas posibilidades de alcanzar la meta y en un Gobierno de Coalición ellos podrían tener posibilidades de seguir en la política.


Válidos y respetables los argumentos de quienes se lanzaron en pos de un Gobierno de Coalición, pero ellos en ningún momento aseveraron que debe darse lo que ellos plantean porque de lo contrario México se iría a un hoyo más profundo. El joven discípulo de Manuel Camacho Solís se considera con la autoridad suficiente para decir que el triunfo del PRI es un peligro para México. Cuando el PRI le abrió las puertas para iniciarse  políticamente y por el que alcanzó hasta la secretaría general del entonces Departamento del Distrito Federal, el partido no era peligro alguno.

Hace seis años en la campaña político-electoral López Obrador fue señalado como “un peligro” para México y sin embargo la gente le respondió con casi diez millones de votos. Recuérdese que el hoy perredista-petista-convergencionista y líder de MORENA jamás ha aceptado su derrota y éste capítulo parece que lo está superando con un nuevo discurso y planteamientos tan concretos como los que hizo en su gira por Estados Unidos de América, donde también ya tiene aceptación.
Ebrard Casaubón asegura que “la idea priísta de reinstalar el viejo régimen,  sería un verdadero desastre para el país”. Es probable que el jefe de Gobierno esté ya enterado de los planes que tienen el Revolucionario Institucional para el próximo sexenio, de ahí su afirmación categórica de que habrá de vuelta “el viejo régimen”. En el supuesto de que el PRI gane en las elecciones presidenciales, debe de tener un formato actualizado para su actuación gubernamental.

Pero Marcelo no está solo en su idea, pues en una declaración a Pepe Cárdenas en su noticiero, la noche del pasado martes, Beltrones Rivera refirió que está por el Gobierno de Coalición “porque gane quien gane, no podrá gobernar solo” y dijo que no puede gobernarse con “viejos sistemas”. En pocas palabras, Manlio Fabio considera que si el candidato del PRI obtiene el triunfo no tendrá fuerza para gobernar al país porque aplicaría las fórmulas de antaño, es decir que acepta que los priístas no están conscientes de los cambios sociales, políticos y económicos.
Si partimos de las manifestaciones verbales de Marcelo Ebrard y continuando nuestro comentario en torno a la propuesta del Gobierno Plural, imaginemos si podría haber un buen gobierno con un presidente que dependería de lo que hoy está echando raíces y que tanto mal causa: la partidocracia. Un presidente pidiendo al Congreso que le nombre a sus colaboradores. Un presidente atado de manos y sujeto a las decisiones de un “jefe de Gabinete”.

La propuesta de “El Grupo de los 46” es muy formal, muy seria y fundamentada. Trata de encontrar una salida a los problemas nacionales, compartiendo criterios. Pero no se puede quitar en un sistema federal, como el nuestro, la responsabilidad ni la autoridad a la persona que los electores determinan en las urnas.
Si en las Cámaras de Senadores y de Diputados encuentran eco, tendrán que realizar todo el procedimiento para las reformas constitucionales a que haya lugar, pero seguramente, como es lo más y lo más lógico, aprobadas las reformas tienen que ser conocidas en cada una de las Legislaturas Locales y recibir el beneplácito. Una reforma de tal naturaleza no entra en vigor inmediatamente y en todo caso se aplicaría hasta el 2018.

En los medios políticos, en la calle, en los cafés y en los bares, donde el tema es el obligado comentario, se dice “¿qué sucedería si los tres que firmaron estuvieran en primer lugar en las encuestas para ser candidatos presidenciales?, a lo mejor no abogarían por un Gobierno de Coalición”.
Como ya hemos apuntado, este apenas es el principio. La campaña en esta sucesión presidencial nos depara muchas sorpresas. Los panistas seguirán en la búsqueda de su candidato, que puede ser candidata. Los de la izquierda mexicana piensan que el tabasqueño vuelve a ser “un rayito de esperanza” y mientras tanto el mexiquense tendrá que ponerse un grueso impermeable porque lo van a ser blanco de todo lo bueno y lo malo.   
Publicado en la Revista Gurú Político (http://www.gurupolitico.com)  y reproducido con la autorización de su Director.

Periodista, articulista, comentarista en Radio y Televisión. Ha sido Jefe de Información y Director de Noticiarios de Canal 11 del Instituto Politécnico Nacional; Magistrado Numerario Fundador Tribunal Superior Agrario; Coordinador General de Comunicación Social del Gobierno del Estado de México; Representante del Gobierno del Estado de México en el D.F.; Director del Centro de Estudios de Justicia Agraria “Doctor Sergio García Ramírez” del Tribunal Superior Agrario y Director periodístico de la Agencia Mexicana de Información (AMI). Autor del libro “Bob Kennedy y los Asesinos sin Cara”. 1968. Autor del libro “La Radio, El PRI y El Destape”. 1988. [email protected]