Etelberto Cruz Loeza.

SOMOS SIERVOS DE LA LEY SUPREMA PARA PODER SER LIBRES. (APOTEGMA GRABADO EN EL VESTÍBULO DE LA SUPREMA CORTE DE JUSTICIA DE LA NACIÓN). COMO LEY SUPREMA), 

LA CONSTITUCIÓN ES UN INMENSO Y PODEROSO MANTO PROTECTOR DE CERTEZA, DE CONFIANZA, DE SEGURIDAD, SOBRE TODO DE UNIÓN, ENTRE LOS MEXICANOS. MINISTRA PRESIDENTA DE LA SCJN, NORMA LUCÍA PIÑA HERNÁNDEZ.

                El domingo 5 del presente, en el teatro de la República de la ciudad de Querétaro, se conmemoró el CVI aniversario de la promulgación de nuestra Constitución Política de nuestro país.  Sobre ese hecho se han publicado y difundido ciertas circunstancias históricas y curiosas. ¿Históricas?:

Por primera ocasión nuestro máximo poder judicial – la Suprema Corte de Justicia de la Nación -, está presidida por una mujer y una mujer singular con bastantes reconocimientos académicos y jurídicos: docente con especialidad en área pedagógica. Abogada, licenciada titulada y con los grados académicos de Maestría y Doctorado en Derecho.

                ¿Curiosas?: Si bien estuvo en el presídium, fue ubicada en un extremo, cuando por protocolo, tradición, usos y costumbres y por el motivo del acto de que se trataba el acto – CVI aniversario de la Promulgación de la Constitución Política que nos rige, aunque tenga más de cien reformas, enmiendas o modificaciones  – el poder político, jurídico y la Institución que ella representa – el Poder Judicial  -debió a la diestra o siniestra del presidente de la República y a los lados de ellos – titulares de dos poderes de la Unión – , un presidente de la 2 H. Cámaras del Congreso de la Unión: los 3 poderes de la Unión – cuatro ciudadanos, personificando las instituciones superiores de la República en el centro del presídium de un acto totalmente republicano.

                Otra más: cuando el titular del poder Ejecutivo, Andrés Manuel López Obrador  arribó al presídium, ella permaneció sentada.

                Agregamos otra: no asistió Ricardo Monreal Ávila, senador de la República y presidente de la Junta de Coordinación Política del Senado de la República.

               Del corto discurso deseo destacar algunos fragmentos que me interesaron:

                …El orgullo, pero sobre todo la responsabilidad se potencia por un hecho: por primera ocasión en nuestra historia una mujer preside el poder Judicial de la Federación…No es un logro personal: es un indicativo de avance social.

Sepan todas y todos que trabajaré porque esta representación en el poder Judicial Federal se traduzca en auténtica reducción de las brechas de género y, consecuentemente, en una sociedad más justa e igualitaria.

                Hoy nuestra Constitución, con centenares de reformas, contiene los fines, los objetivos, las grandes metas del proyecto nacional y reconoce los derechos inherentes de todas las personas, sin embargo, la deuda histórica con sujetos en particular y con enormes sectores de la sociedad, persiste, Mujeres y personas en situación de pobreza y discriminación.

                Evitemos reuniones estériles, reuniones anuales con bellos ejercicios de oratoria, para tras ellos, volver al escritorio con la falsa sensación de un deber cumplido. Tenemos que esforzarnos más, cuestionarnos, replantearnos, cómo lograr un cumplimiento cabal de nuestra constitución.

                La Ley Suprema tiene que ser una realidad en aras de la dignidad de cada persona, en aras, precisamente, de la consecución de los fines del proyecto nacional.

La dignidad se construye día a día, con respeto entre los individuos como entre las naciones.

                Nuestra principal  responsabilidad es garantizar el acceso a la justicia viendo por la dignidad humana a través de la promoción, protección, respeto y garantía de los Derechos Humanos contenidos en nuestra Constitución.

                Nuestro actuar debe estar apegado a derecho, para – de cara a la sociedad, – rendir cuentas en el ejercicio de nuestra función.

Los juzgadores estamos siempre sujetos al imperio de la ley, pero nuestra función no se limita a una aplicación formal.

                Es sano y necesario ponderar la actividad de nuestros jueces en virtud de las resoluciones que emiten y nunca perder de vista la independencia judicial- la de los juzgadores y la de uno de los poderes constitutivos de la República -.

UNA JUDICATURA INDEPENDIENTE ES PILAR DE NUESTRA DEMOCRACIA.

TENEMOS LA OBLIGACIÓN DE PRESERVARLA Y FORTALECERLA. DE LO CONTRARIO CORREMOS EL RIESGO DE MERMAR ESA GARANTÍA EN DETRIMENTO DE LAS PROPIAS PERSONAS QUE DEMANDAN JUSTICIA.

                LA INDEPENDENCIA JUDICIAL NO ES UN PRIVILEGIO DE LOS JUECES.

ES EL PRINCIPIO QUE GARANTIZA UNA ADECUADA IMPARTICIÓN DE JUSTICIA PARA HACER EFECTIVAS LAS LIBERTADES Y LA IGUALDAD DE LAS Y LOS MEXICANOS.

LA INDEPENDENCIA JUDICIAL ES LA PRINCIPAL   GARANTÍA DE IMPARCIALIDAD DEL PODER JUDICIAL, SIEMPRE EN BENEFICIO DE LA SOCIEDAD.

Estoy obligado a resaltar, no únicamente las palabras, y sí el espíritu del discurso de la ministra presidenta de la Suprema Corte de Justicia de la Nación.

Evitemos reuniones estériles con bellos ejercicios de oratoria y regresemos al escritorio con la falsa sensación del deber cumplido.

NUNCA PERDER DE VISTA LA INDEPENDENCIA JUDICIAL.

NUESTRO ACTUAR DEBE ESTAR APEGADO A DERECHO PARA – DE CARA A LA SOCIEDAD -, RENDIR CUENTAS

                UNA JUDICATURA INDEPENDIENTE ES PILAR DE NUESTRA DEMOCRACIA.

(POR PRIMERA OCASIÓN, SE HACE ESTA EQUIVALENCIA Y MUCHO MÁS INÉDITO ES QUE HAYA SIDO UTILIZADA POR LA MINISTRA PRESIDENTA DE LA SUPREMA CORTE DE JUSTICIA DE LA NACIÓN: INUSUALMENTE ELLA UBICA EL BINOMIO INDEPENDENCIA=AUTONOMÍA DEL PODER JUDICIAL COMO PILAR DE NUESTRA DEMOCRACIA, DE NUESTRO SISTEMA POLÍTICO. Y EL TÉRMINO FUE REITERADAMENTE AFIRMADO, ADEMÁS DE LA TRANSPARENCIA EN EL ACTUAR DE LOS JUECES.)

                LA INDEPENDENCIA JUDICIAL NO ES UN PRIVILEGIO DE LOS JUECES, ES EL PRINCIPIO QUE GARANTIZA UNA ADECUADA IMPARTICIÓN DE JUSTICIA PARA HACER EFECTIVA LAS LIBERTADES Y LA IGUALDAD DE LAS Y LOS MEXICANOS.

                LA INDEPENDENCIA JUDICIAL ES LA PRINCIPAL GARANTÍA DE IMPARCIALIDAD DEL PODER JUDICIAL, SIEMPRE EN BENEFICIO DE LA SOCIEDAD.

                El titular del Ejecutivo inició el desgaste de la ministra presidenta, y ha afirmado que…La ministra Norma Lucía Piña Hernández es presidenta… porque ¡él lo ha permitido!…porque, declaró, que, antes, los presidentes ponían los presidentes de la suprema corte de justicia de la nación. ¡vaya!

                El señor Andrés Manuel López Obrador debe tener – y lo tiene muy presente – que el expresidente Enrique Peña Nieto fue quien propuso al Senado de la República a la Doctora Norma Lucía Piña Hernández como Ministra de la Suprema Corte de Justicia de la Nación al presentarse una vacante.

lo cierto es que ahí está el no deseado contrapeso republicano y, además, está dándole un sello femenino, profesional, competente y profesional.

Es esperado que cumpla su alta responsabilidad como se necesita en estos momentos y sea el contrapeso que establece la teoría republicana.