Etelberto Cruz Loeza.
Como una ampliación sobre los profesionales de la medicina de origen cubano que fueron contratados – para atender necesidades ante el real o falsa actitud de rechazo de nuestros profesionales del sector salud – por el gobierno mexicano y distribuidos en el territorio nacional, algunas reflexiones.
Como lo afirmé en mi escrito anterior, ese convenio si se firmó alguno, debe ser objeto de un convenio binacional autorizado por el Senado de la República y, profesionalmente deben cumplirse los requisitos profesionales – instituciones educativas de nivel profesional autorizados por el gobierno cubano.
El trabajador cubano debe satisfacer el protocolo de la titulación y tener la cédula profesional respetiva, así como su nivel académico – licenciatura, Maestría o Doctorado – y, además, formato resuelto del contrato laboral respectivo y firmado, que debe establecerse el total del salario y prestaciones de ley que debe cumplir.
Ahora bien, en el caso real o supuesto, de estos profesionales de la salud, ya en situación del lugar de trabajo, el hospedaje, alimentos y servicios personales, ¿quién los cubrirá?
Y están otras interrogantes:
1° ¿Vienen como profesionales del sector salud o9 como activistas políticos?
2° Y en este último caso, ¿cómo se procederá? ¿Se aplicará la Constitución. El convenio y contrato personal no se ha dado a conocer y se desconoce cuál es la amplitud de sus servicios a prestar?
3° Se supone que pueden casarse – legalmente -, luego entonces, podrán participar en cuestiones de la política… ¿traerán esa encomienda – casarse – para actuar?…
Consultados a algunos profesionales de la medicina sobre estos hechos, casi todos, en más de un 90%, en que sus instituciones de formación de profesionales de la salud, están sumamente descalificadas y muy por debajo de las instituciones mexicanos…ejemplificaron: es como si jugara la selección del municipio de Charo contra el equipo de futbol León, de nuestra primera división…algo así.
Mas se sigue teniendo la impresión y especulación de que el gobierno y el partido morenista está jugando con la salud del pueblo mexicano. Y con la salud del pueblo no se juega.























