Etelberto Cruz Loeza.

DOS COSAS PREOCUPAN EN LA POLÍTICA: UNA, QUE LAS DEMOCRACIAS NO GARANTIZAN GOBIERNOS EFICIEINTES, SÓLO GOBIERNOS POPULARES; LA OTRA, ES QUE EL SUSTENTO ELECTORAL SE VE AFECTADO POR LA BAJA PARTICIPACIÓN CÍVICA QUE HASTA HOY NO HA PODIDO SER MOTIVADA POR LOS PARTIDOS Y SE OBSERVAN, CON PREOCUPACIÓN, ALTOS ÍNDICES DE ABSTENCIONISMO, QUE EMPIEZA A ALENTAR UN DEBATE ENTRE LEGALIDAD Y LEGITIMIDAD…

POLÍTICA Y POESÍA. MAESTRO FIDEL AMBRIZ ORDAZ.

Nuestra realidad – global, regional y local – está confirmando el juicio del maestro Fidel Ambriz: En buena parte de Europa, en norte, centro y sur Américas, y específicamente en nuestro país – nacional, estatal y municipalmente -, los gobiernos electos y elegidos democráticamente no son garantía de eficiencia en la gobernabilidad, gobernanza o como se quiera llamar al hecho de administrar las prioridades sociales, mas sí son populares y/o influencers.

Y, curiosamente, las muestras más evidentes o por lo menos, más visibles y de permanencia más prolongada en las pantallas chicas, y de nuestros dispositivos de comunicación individual, han sido en los países o Estados de raigambre democrática y hasta ejemplo de ese modelo de sistema político: Francia, Estados Unidos e Inglaterra.

Macron, en Francia está en el ojo del huracán; la mayoría pluripartidista francesa le concedió una segunda oportunidad, mas ante la evidente ineficiencia administrativa, el crecimiento de la falta de resultados – socialmente positivos: seguridad pública, estabilidad económica y tranquilidad social – está favoreciendo la presencia de la Derecha de Marie Lapenn y de los ambientalistas. Macron con su ¿Partido, corriente, ortodoxia política? No ha pintado, pero la mayoría no desea la presencia ejecutiva de poder de la Derecha y le otorgó la segunda oportunidad.

      En Inglaterra, el famoso Premier Boris Johnson, se excedió en  la imagen de poder que tuvo y la pagó – se vio obligado a renunciar – y el Parlamento, dadas sus leyes de acceso al poder, se ha equivocado en sus liderazgos y las damas que llegaron  no pintaron y la inestabilidad económica,  inflación, desempleo, la presión de Irlanda, indocumentados, etc.,  generan inestabilidad social y es posible que se convoque a elecciones anticipadas o a un referéndum y quién sabe qué vaya a suceder, pues los electores están bastante insatisfechos de los resultados de los liderazgos partidistas – ni los tradicionales  ni los nuevos populistas, ni los emergentes.

Estados Unidos está tratando de curarse del Trumpismo y en eso está, aunque sus sistemas político y judicial tienen sus tiempos y mecanismos, pero están sucediendo cosas muy raras: un fanático trumpista irrumpió en el domicilio particular de la familia Pelossi – ahora exlíder de los demócratas en la su cámara de Representantes y atentó – a martillazos –  contra su esposo. El blanco era ella. La familia se llenó de miedo y ella o renunció al liderazgo partidista o terminó su periodo, pero ya no participó en el proceso electoral pasado. Se siembra, y  sembró, miedo y temor.

La administración  de Joe Biden está intentando curarse del efecto Trump, porque su populismo es veneno en la sociedad  y más en  una sociedad tan, evidentemente,  dividida como la norteamericana, por las vías jurídicas – perjurio, complot para delinquir e infringir la ley -, Hacendarias – evasión de impuestos y confabular para que todas las empresa del consorcio o corporativo Trump se declaren en 000 -, político-jurídico: incitar a la rebelión y chantajear a funcionarios estatales para que declararan fraude electoral, presionar – telefónica y en textos escritos a funcionario estatales electorales –  a miembros de su gabinete a respaldar sus expresiones-declaraciones  de fraude electoral, además de responsable de asesinatos de civiles y de policías.

El camino es largo, porque algunas de las acusaciones configuran inéditas figuras delictivas, pero están en el camino y no cesan en su objetivo: cerrar la puerta a Trump y evitar el Trumpismo.

Los populistas en América del Sur están desatados.

¿Ejemplos?

Perú, Brasil y Colombia.

Bolivia parce ser que entró en juicio social y se calmó, colocando todo institucionalmente, pero el populismo está al acecho.

Argentina no entiende…Cristina Fernández de Kirchner – expresidenta, ex primera Dama y Vice presidenta actual, con suficiente piso electoral para inquietar al más pintado, mostrada y demostrada, mediática y jurídicamente, su abuso de poder y alto poder y exceso de corrupción, por el ejército de militantes, ex peronistas, populistas y demás, únicamente está impedida para ocupar cargo alguno en la administración, mas tiene fuero…y ahí está alentando su piso electoral.

Perú, el expresidente Pedro Castillo quiso darse un autogolpe de Estado, mas la fuerza militar y de seguridad pública lo depusieron; está detenido y posiblemente sea procesado por intento de auto golpe de Estado, pero sus huestes no han permitido que la sociedad peruana se tranquilice y sólidamente entre en la institucionalización y se permita que la ex vicepresidenta – que cuenta con el respaldo de las Fuerzas armadas, policía y las instituciones de justicia y legislativas – Boluarte trabaje : muertes, insubordinaciones, vandalismo, interrupción de la vida económica…daño al país ¿Y qué? Los populistas demandan-exigen la liberación de Castillo y su reinstalación en el poder.

En Brasil, Jair Bolsonaro no acepta el triunfo de Luis Inácio Lula Da Silva. Dos días antes de la transferencia institucional  del poder Ejecutivo federal, mandó al diablo las instituciones y se fue a Florida. Los bolsonaristas no aceptaron el triunfo democrático de Lula e   interrumpieron la vida económica de todo país y, finalmente, acamparon-cercaron Brasilia, sede del gobierno, y Da Silva actuó legalmente y con base en la ley detuvieron y procesarán a los bolsonaristas, pero ahí están. Jair Bolsonaro, con todo y que está en el hospital, no acepta el triunfo.

¿Qué hacer? La Ley y el Derecho.