Nuestro país, su capital, la ciudad de México, fue, los días iniciales de la semana pasada, la sede de la, mediáticamente, llamada Cumbre de Norte América, en la cual participaron, protagónicamente, los presidentes de Estados Unidos y el Primer Ministro de Canadá, Justin Trudeau y nuestro presidente como Ejecutivo anfitrión, Andrés Manuel López Obrador.

                Mas fue una “cumbre“ muy singular y asimétrica: el país con la economía más preponderante de todo el mundo, Estados Unidos, llegó primero en su Fuerza Aérea 1, con su Bestia, anticipadamente y durmió en un hotel en la zona dorada de la ciudad de México, Polanco; su esposa arribó al día siguiente: Joe Biden, aterrizó, en el AIFA, por petición especial de nuestro Ejecutivo, pues tuvo programado aterrizar en el AICM – Benito Juárez – y Canadá, economía q7ue forma parte del G-7 y del G- 10, un día después y únicamente se realizó una día de reunión de trabajo trilateral –  y el miércoles se realizó reunión bilateral – Canadá y México -.

                Todos los medios nacionales se llenaron de información –audios y videos – sobre esta reunión y toda la información se quedó vacía: sólo imágenes, porque de los temas centrales: energías nuevas-limpias, acuerdos económicos, las negociaciones sobre el T-MEC, comercio… ¡nada!

                Todo se quedó para las negociaciones y/o paneles.

                ¿Qué se ganó? ¡Nada!

                Pero sí perdimos: el compromiso de recibir mensualmente 30 mil indocumentados, que como patio trasero y puente de cruce-servidumbre de paso debemos, estamos obligados a recibir, expulsados de Estados Unidos.

                Y ¿Por qué?

                ¿Qué haremos con ellos?

                Circunstancialmente, estamos dentro de un problema que no es nuestro.

                Ciertamente, todos tenemos derecho a buscar un nuevo horizonte de vida, pero inicialmente, es un problema personal y de sus naciones de origen, no nuestro.

                Ahora, las corrientes migratorias se han intensificado en esta administración, ¿por qué razón?

                Lo más curioso es que hasta árabes, africanos. Asiáticos forman parte de esta corriente humana indocumentada que no cesa…

                Pero0 en   la llamada Cumbre, el país perdió y sí ganó una carga humana y un paquete explosivo que no es nuestro.