El pasado viernes  21 del presente, se realizó el primer cruce de un vehículo de carga mexicana hacia el territorio de los Estados Unidos del Norte, con permiso permanente del Programa de Servicios de Autotransporte Transfronterizo de Carga Internacional, lo que le permitirá circular libremente por todo el territorio de nuestros socios comerciales, en lugar de restringirlo a un franja de 20 metros.

Esto es un éxito largamente esperado: A partir de la  entrada en operación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte – TLCAN –, a partir del 1° de enero de 1994,  era esperado que, siendo socios con los Estados Unidos y Canadá – se suponía que en igualdad de condiciones – los transportistas mexicanos podrían trabajar, circular y transitar por todas las carreteras de los otros 2 poderosísimos socios, pero no fue así.

Las autoridades tanto de los Estados Unidos, y complementariamente de Canadá – necesariamente se tenía que pasar por territorio norteamericano para transitar y circular por el territorio canadiense – incumplieron, desde 1995,  los compromisos del TLCAN, de permitir la circulación de auto transportistas de carga mexicanos en todos los estados fronterizos de la UniónAmericana  y se suponía que a partir del año 2000 se dejarían entrar libremente a todos los vehículos por su territorio, pero no fue así y hoy con una pretexto legal; mañana, con un pretexto técnico, después con una argumentación laboral norteamericana; ahora con detalles de salud; ahora con detalles de respeto  al Medio Ambiente y/o preservación al Medio Ambiente ; después, argucias legales para, dizque, evitar una ataque ecológico; argumentaron estado migratorio, de salud, antecedentes policiacos, etc., etc., de los transportistas, de las unidades y mil y un detalles, que finalmente, fueron resueltos por la compañía Olympic, de Monterrey, Nuevo León.

El cruce del primer camión sucedió en la garita de Nuevo Laredo, Tamaulipas y se realizó una ceremonia en la que participaron nuestros secretarios de Economía y Comunicaciones, Bruno Ferrari y Dionisio Pérez Jácome, respectivamente, el embajador norteamericano en nuestro país, Anthony Wayne  y el   gobernador de  Tamaulipas, Egidio Torres Cantú.

Claro que los Estados Unidos no dan las cosas así como así … fácilmente: el gobierno mexicano eliminó los impuestos y/o represalias comerciales impuestas  a 54 productos agrícolas y a 45 industriales, que permanecían con aranceles de entre 2.5%  y 12.5%. Ejemplos de una guerra comercial. Lo que muestra otra vez más – algo que no entienden los políticos mexicanos -: ESTADOS UNIDOS NO TIENE AMIGOS. TIENE INTERESES.

La pregunta obligada es:¿Y por qué nuestro país permite el acceso por todo nuestro territorio a transportes de carga norteamericanos y sin tantas trabas legaloides y político comerciales? Fácil: Es el país dominante económica y políticamente dominante.

¡POBRE MÉXICO. TAN LEJOS DE DIOS Y TAN CERCA DE ESTADOS UNIDOS!