Etelberto Cruz Loeza.
En los últimos días de noviembre pasado en las mañaneras, el titular del Ejecutivo Federal, Andrés Manuel López Obrador informó que los sectores privado – empresariado -y laboral – el Congreso del Trabajo que representa a las centrales laborales más importantes del país -, teniendo como testigo al poder Ejecutivo Federal, estaban en conversaciones para llegar al acuerdo usual de fijar el nuevo salario mínimo que regirá por todo el año próximo, 2023.
Y por esa misma vía se informó que, los sectores habían acordado en incrementar el salario mínimo en un 20% y que el nuevo salario mínimo sería de $ XXX.00, a partir del 01 de enero del año 2023, inminentes.
Pero todo esto fue una escenografía, pues desde hacía por lo menos 30 días, el titular del Ejecutivo Federal había afirmado, como no queriendo la cosa, y como si tal afirmación, careciera de significado, que el salario mínimo sería incrementado tal porcentaje, lo cual se confirmó y ratificó con el sector empresarial el fin de semana pasado.
Ahora bien, vayamos por partes.
1° Esta cantidad total, definitiva es importante porque las multas, sanciones y cuestiones judiciales tienen como base el salario mínimo, así como en el aumento de las pensiones que cubren el IMSS y el ISSSTE a su ex personal laborar, que está o retirado o pensionado.
2°A pesar de que el titular del Ejecutivo Federal afirma que no afectará a la inflación eso es una fake new…porque habrá más dinero circulante.
3° Ese incremento lesiona directamente a las micro, pequeñas y medianas empresas – también a las grandes o grandes corporaciones comerciales, porque todo lo que signifique costo deberá reflejarse en el precio de venta. El único que gana es el Estado con impuestos y normas.
4° Sumamente difícil el espíritu Franciscano para que el sector empresarial absorba el porcentaje del incremento y lo pague de sus bolsillos para que no impacte en los precios de venta al consumidor.
5° Este nuevo porcentaje e incremento al salario mínimo nivela la carestía ya manifiesta en los productos de consumo, con todos y los llamados pactos para evitar la carestía, pues los precios al consumidor subieron, en lugar de bajar o mantenerse fijos.
6° Lo realmente importante es que el trabajador, cualquiera que sea su nivel-categoría-escalafón, recibirá cierto aumento en su ingreso, pero le servirá para comprar lo mismo que compraba en el año actual.
7° Lo que importa es el salario real, no el nominal: lo que puede comprar con un peso, con el salario mínimo, no lo que le paguen.
8° Si bien es cierto que este aumento es “histórico”, porque no se había tenido un incremento salarial como éste desde los tiempos de Ernesto Zedillo, téngase presente que con Zedillo se tuvo una devaluación de tres ceros y entraron las UDIs como flotador























