Etelberto Cruz Loeza.
El pasado 30 de noviembre, miércoles de la pasada semana, la llamada selección nacional de futbol que compitió en la edición de la, también, llamada Copa del Mundo – o Mundial 22 -, que se efectúa en Qatar, en la península arábiga, fue eliminada en la fase de grupos en el cual la colocó en sorteo establecido.
Fue colocada en el grupo XXX; sus contrincantes fueron los equipos representativos de Polinia, Argentina y Emiratos Árabes; Sus resultados fueron, como ya se conocen en demasía, fueron, con Polonia un empate a ceros; con Argentina, derrota por 2 a 0 y con Emiratos Árabes, triunfo 2—1 y como recibió un gol y dos más de Argentina, por las reglas del juego, quedó eliminada.
Curiosamente, con este entrenador, el llamado y famoso, Gerardo, Tata, Martino, estuvo en un tris en no asistir a la competición, a pesar de sus entorchados; aun más curioso es que toda la plantilla de futbolistas y el equipo técnico pensaban en dichoso quinto partido, cuando el más importante era el pr8imer juego, contra el representativo de Polonia, como así lo entendió el anterior entrenador Juan Carlos Ornelas , que planeó el primer juego, contra Alemania, equipo al que se le ganó, por la mínima diferencia – 1-0, pero triunfo al fin y al cabo – y fue una campanada.
Que se recuerde es un fracaso similar al del mundial de Argentina – 1978 -. El equipo representativo lo dirigía Antonio Roca: Fracasó en el juego inicial contra Marruecos – perdió -, lo mismo que contra España y se regresaron a casa con dos derrotas
Por donde quiera que se le vea – deportivamente, futbolísticamente, financieramente, fue un fracaso, completo y redondo fracaso, para todos, empezando con los futbolistas – los llamados consagrados mostraron sus debilidades, sus incompetencias y carencias y achicaron –disminuyeron sus posibilidades de abrir mercado en Europa -, con la federación mexicana de futbol, con el entrenador, con las empresas televisivas – que dejaron de ganar comerciales que significan miles, millones de pesos.
¿Culpables?
¿Deportivamente? Los jugadores, el entrenador y su equipo técnico.
¿Administrativamente? La federación mexicana de futbol, fundamentalmente en estos aspectos: ¿la federación es autónoma, soberana y libre de las empresas televisoras para realizar la minuciosa selección de jugadores y conformar el equipo? Lo mismo funciona con la designación del entrenador.
Para realizar el papel que tuvieron, aquí en el país trabajan muy aceptables entrenadores de futbol y podrían haber entregado otros resultados, pero está la duda de los intereses ¿o deportivos, o extradeportivos o financieros?
Mas no entendemos de nuestros fracasos, razón por lo cual estamos condenados a cometer los mismos errores y a disfrutar las mismas amarguras, repetidamente cada 4 años























