Etelberto Cruz Loeza.
Hablemos de la iniciativa de reforma constitucional en materia electoral que está discutiéndose en el poder Legislativo del H. Congreso de la Unión, que, siguiendo los procesos establecidos, fue presentada por el titular del Ejecutivo Federal.
Nuestro sistema electoral no es perfecto, y sí perfectible, mejorable, mas en esta iniciativa de reforma constitucional en material electoral, está siguiendo un trámite al revés:
1° Por regla general las iniciativas-propuestas de reforma electoral son propuestas por los partidos de oposición, y ésta es a propuesta del partido en el gobierno, que no ha dicho ni dirá sus motivos reales, aunque parece ser que el titular del Ejecutivo quiere imponer su modelo antiguo de Democracia Participativa-directa, de plaza pública.
2° En su caso, por regla general-costumbre-hábito-tradición, se efectúa la propuesta-iniciativa de reforma política para salir, resolver una crisis política y la propuesta es una opción de solución. Y en ésta la crisis es inexistente; lo que se visto, escuchado y hasta argumentado es que ciertos protagonistas políticos muestran insatisfacciones por:
- Decisiones del Consejo General del Instituto Nacional Electoral que impiden el registro de XXXX candidatos, a puestos de representación popular o cargos vía electoral
B.-Multas por violaciones al encaje legal que rompe las reglas del juego político, como la equidad, el exceso de gastos de campaña, campañas políticas anticipadas, aceptación de aportaciones económicas fuera de norma, gastos no autorizados y/o fuera de tiempo, no entrega de información de gastos de campaña o campañas políticas anticipadas y otras más.
3° Remuneraciones-percepciones-salarios arriba de la remuneración presidencial – que, fueron aprobados por una determinada legislatura federal y que, además, tanto la H. Cámara de Diputados como la presidencia de la República, no han dado continuidad a petición de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, que solicitó los criterios económicos y políticos para definir establecer el salario del C. titular del Ejecutivo Federal. El Trámite está detenido y se continuará, en su caso, cuando la Suprema Corte reciba, trate y defina su criterio en un fallo-resolución.
4° Una de las reglas del juego es la distribución equitativa de los recursos públicos, teniendo como criterio base, la cantidad de votos recibidos por los partidos políticos registrados; para estar en condiciones de cambiar:
A.- Disminuir la cantidad de dinero entregado a los partidos políticos, se abre, en su caso, la puerta al financiamiento privado ilimitado y/o ilegal, lo que colocaría a nuestro sistema político=gobierno y sociedad en riesgo.
B.-Incrementar el financiamiento público, lo que colocaría a nuestra sociedad en condición de sensibilidad negativa de inversión pública en la misma sociedad.
Lo cierto y demostrable- si se quisiera – es que en política no hay dinero que alcance, por lo que debe existir un límite y el criterio establecido – votos legales recibidos por partido – federal y/o estatalmente –es el apropiado, pero…
5° El número de representantes populares excesivo; aunque no existe un criterio para definir universo poblacional por representante popular, el o los criterios establecidos y que funcionan hasta el momento – o lo fueron históricamente aceptados, sin embargo, si comparamos cantidades de representantes populares con el modelo de la República de Estados Unidos, el nuestro si tiene número excesivo en ambas cámaras, pero esa situación es acuerdo de todos los partidos políticos nacionales con registro.
6° Una diferencia con el modelo norteamericano es la manifestación y representación de las minorías en nuestro sistema político electoral=partidista.
7° Continuando con estas diferencias, las minorías, el H. Congreso de la Unión – su Cámara Baja=diputados – tiene un 40% de su peso representativo: 200 diputados de representación de las minorías.
8° Siguiendo, nuestra H. Cámara Alta – de Senadores de la República 128 posiciones – – tiene un 50% y 50% para la Representación por el principio de Mayoría Relativa – 64 Senadores – y el restante porcentaje – 50%, también 64 Senadores, distribuido en base a dos principios aceptados por todos, o por la mayoría de, los partidos políticos – 25% a cada uno:
A.- Listados regionales de todos los partidos y escaños distribuidos por la cantidad de votos recibidos (32) Senadores de Partido.
B.- Primera Minoría – el candidato-fórmula que quedó en segundo lugar en la recepción de votos legales depositados en las urnas (otros 32).
Comparativamente se considere que nuestra H. Cámara de Senadores tiene un excesivo peso representativo, acaso un 50% de mas, si lo comparamos con el modelo norteamericano – de 100 senadores: 2 por cada estado de la Unión, que son 50 estados. Por dos, totalizan 100 Senadores.
Incluyendo a la Ciudad de México, nuestro país tiene 32 estados; la historia política, el uso y la costumbre, nacionales, 64 Senadores de la República por el principio de Mayoría Relativa y otros 32, por el principio o de Primera Minoría o de Listados Regionales o senadores de Partido.
Sin embargo, en el modelo norteamericano no se consideran, a la Representación de las Minorías, que nuestro modelo-sistema sí lo toma en cuenta.
Lo que ha sucedido es que los directivos nacionales – y estatales – de los partidos políticos con registro – nacional o estatal –, en su inicio, los partidos políticos ubicaban en esa opción a intelectuales, profesionistas, científicos y/ o líderes de expresión ideológica y esa circunstancia o hecho, le concedía cierto peso cualitativo a la representaciones y partidos políticos, en fin, pero, finalmente, ante la escasez, abusaron de las beneficios de la representación de las minorías y ante la carencia de opciones y liderazgos internos partidistas, dado que, prácticamente no se hacían campañas políticas y tenían asegurada la posición política, acaso por capricho, compromiso políticos, en fin, razones diversas, no político partidista y sí de cúpula/nomenclatura partidista se proponía a amigos, familiares directos o consanguíneos o hasta caprichos y se perdió el objetivo de que las Minorías Ideológicas estuvieran representadas.
La pregunta es ¿debe o no debe disminuirse el número de los representantes populares – en ambas cámaras del H. Congreso de la Unión?
La respuesta en su caso sería: que sea decisión de la mayoría de los miembros del H. Congreso de la Unión: H. Cámaras de Diputados y de Senadores.
Nuestro sistema político electoral está basado en la desconfianza de todos; entonces, ¿el actual modelo de votación debe cambiarse a urnas electrónicas?
Nuestro sistema electoral debe mejorarse y si es decisión de la mayoría de los partidos políticos nacionales registrados y llega la iniciativa propuesta al H. Congreso de la Unión y, posteriormente al Consejo General del Instituto Nacional Electoral, y si financiera y tecnológicamente es posible, que así sea, se definan las formas y los tiempos, pero que haya una práctica – un ejercicio-piloteo – para probar sus bondades y sus perjuicios y el costo.
Ayer domingo 13 en varias ciudades, acaso las más importantes del país, empezando por la ciudad de México, se realizó una marcha ciudadana en defensa del Instituto Nacional Electoral. La divisa lema fue EL INE NO SE TOCA.
Lo comentaremos en estas líneas la semana próxima.























