El movimiento de los indignados nació hace unos 3 años como movimiento contracultural en una plaza de Atenas. En esa época analistas  y autoridades lo consideraron un movimiento contracultural del grupo EMOS. Hicieron plantón de varios días la plaza Sintagma, sin un mensaje, únicamente criticando al sistema que había marginado a los jóvenes. Siguieron apareciendo esbozos de este tipo de movimientos hasta que en la plaza del Sol, Madrid, España, se mostró gran  movimiento que estaba formado por jóvenes y desempleados, los llamados hombres en paro, que protestaban contra el sistema político-económico que estaba marginando a  gran  parte   de   la  población.

Es  un  tanto  anarquista:  se  caracteriza  por   una  posición antistablishment, anticapitalista y muy crítico de la sociedad actual y, adicionalmente, por NO presentar una propuesta de cambio que pudiera servir para negociar con las autoridades las posibilidades de cambio que ellos estaban deseando y, en respuesta a la crítica  por falta de una propuesta de movimiento, afirman que lo que los críticos no entienden es el valor  de integrar un movimiento democrático, que no esté controlado por las élites políticas. El movimiento siguió creciendo y a la fecha  86 países han tenido presencia de manifestaciones de este tipo, que en el momento se manifiesta con el movimiento de indignados en Wall Street, que ya provocó fricciones con la policía  y detenciones. La posición sigue siendo la misma en contra del capitalismo global – que ellos consideran ha traído la desgracia social  y nuevamente sin la propuesta social de cómo cambiar  la situación. Una de las cosas que demandan  y reclaman es la falta de empleo y de futuro para los jóvenes.

Muchas veces en el proceso y desarrollo  de los movimientos sociales  surgen proposiciones. El ejemplo más claro, y cercano, fue el de 1968 – en Francia y México -, que también se expandió por todas las partes del mundo, pero había claramente una idea y se  sabía lo que quería, y por dónde se quería ir. El efecto de 1968  duró varios años, fue el de la democratización en todos los países y un periodo de tranquilidad, pero no total, que sería una utopía. (En 1968 el sociólogo Alain Turan en un ensayo sobre el problema de ascenso social y las universidades – la idea de que la educación por sí sola llevaría un cambio total y una estadía de felicidad en la humanidad, lo que NO era compatible con la realidad. Él hacía un símil de una supercarretera: primero el tránsito era muy fácil, casi no había tráfico, es decir las gentes que salían de las universidades entraba en el tránsito del ascenso social sin ningún obstáculo, pero a medida que se fue congestionando esta avenida empezó a haber momentos en que no se movía y predecía un conflicto al llegar el momento en que el ascenso social no sea determinado solamente por la educación sino que se necesitan otros factores) En  la realidad, ya no debe ser sola, únicamente y nada más la educación la escalera del ascenso social Y YA SE ENECSITAN OTROS FACTORES. SE ESTÁ DEMOSTRANDO.

El uso de la tecnología para ser más competitivo y tener más plusvalía, hizo que los hombres fueran reemplazados por máquinas y eso generó  desplazamiento de los trabajadores  en todo el mundo por la tecnología, que se agravó con el outsourcing _llevar a otra parte la producción buscando siempre los países en que la mano de obra es muy barata. Así se fueron a Asia, África y Centro América, donde con sueldos más bajos desplazaron de los países industrializados a los trabajadores, que ya de por sí habían sido desplazados por la tecnología.
No se trata de un movimiento que proponga una solución al problema global; es en realidad un movimiento que pone en duda al sistema internacional financiero y culpa a  ellos de todos  los males sociales que aquejan a la juventud,  a los desplazados y desempleados.