Isauro Gutierrez

La debilidad de los estados y su absoluta dependencia de las decisiones presidenciales quedó clara, luego de la retención de mil 805 millones de pesos que el gobierno federal omitió radicar al estado, en función de algunos descuentos con motivo de pagos al ISSSTE y otros rubros.

Y es que en este tema en especial, durante años anteriores, el gobierno federal le había perdonado al estado de Michoacán esa erogación, sin que hubiera para ello un convenio documentado, lo que dejó abierta la puerta para que se cobraran a lo chino.


La medida originó que unos 3, 500 funcionarios de confianza del gobierno estatal se quedaran sin cobrar la segunda quincena de octubre, lo que generó una molestia generalizada que si bien, nadie se atrevió a externar a través de los medios de comunicación, pudiera tener repercusiones en el desarrollo de la recta final del abanderado perredista SILVANO AUREOLES CONEJO.

Fue una bala que le pegó primero al gobierno estatal y luego se incrustó en las expectativas del candidato amarillo, quien reflejó esa preocupación, con el evidente nerviosismo mostrado durante el debate televisivo que sostuvo con FAUSTO VALLEJO Y LUISA MARÍA CALDERÓN.

Y es que no se debe olvidar que quienes cobran sus quincenas gracias a su pertenencia al partido del Sol Azteca, le deben ese bienestar a su partido y se supondría que están obligados a participar en sus horas libres en el fortalecimiento de las campañas de sus candidatos.

Reza el viejo dicho que la amistad que no se refleja en la nómina es pura demagogia y en este caso se convirtió en un espejo empañado por la falta de liquidez gubernamental, en la etapa más difícil de cualquier campaña proselitista, que son precisamente las últimas semanas. No son sólo 3,500 votos menos, estos se podrían multiplicar por el disgusto generalizado que originó la suspensión de pagos.

Ha trascendido que todavía falta por revisar algunos aspectos relacionados con el pago de impuestos a la federación, tema que no ha sido atendido debidamente por la Secretaria de Administración y Finanzas del gobierno estatal MIRELLA GUZMÁN ROSAS. Lo grave del asunto es que ya se habla de consecuencias de carácter penal.

Aclarando dudas

Durante la pasada campaña para gobernador, muchos priístas aseguraban que se sintieron abandonados a su suerte por la dirigencia nacional de su partido, encabezada entonces por BEATRIZ PAREDES RANGEL, quien sólo en un par de ocasiones se dignó a pisar tierras michoacanas, pero además con aires de diva, exigiendo que se le otorgaran grandes facilidades, como traslados en avión y muchos otros detalles que rayaron en lo pretencioso.

Lo mismo ocurrió en la campaña federal para elegir diputados al Congreso de la Unión. Desde el CEN se ordenó a algunos integrantes del Comité Directivo Estatal, que no realizaran ninguna actividad, porque ellos se harían cargo de todos los aspectos estratégicos, para “asegurar el triunfo”.

Fue así como llegó la elección, con un directivo estatal maniatado y una actuación de la dirigencia nacional que se caracterizó por la lentitud en el flujo de recursos para apoyar las campañas de los candidatos.

En los corrillos políticos se comentaba con insistencia que la líder nacional parecía tener más acercamiento con CUAUHTÉMOC CÁRDENAS que con los priístas michoacanos, a quienes mostraba su desprecio y desapego de manera constante.

Todo parecía indicar que había una especie de contubernio entra la líder nacional del tricolor y el líder moral del perredismo, para permitir que ellos siguieran apoderados del estado.

Pasó el tiempo y ahora, que ya no es dirigente del partido, Beatriz Paredes fue la principal impulsora para que Cárdenas Solórzano recibiera la presea Belisario Domínguez, que otorga cada año en Senado de la República a personajes que se han distinguido por sus aportaciones a la vida político-social del país.

Quizá el único merecimiento de Cárdenas Solórzano fue haber creado al Partido de la Revolución Democrática, debido a su inconformidad porque no le dieron la posibilidad de convertirse en candidato a presidente, porque el escogido era Carlos Salinas de Gortari.

Al final del día, se confirma cada vez más, que Beatriz Paredes le entregó Michoacán al PRD.