CUARTO PODER … TV … ¡FÃBRICA Y TUMBA DE ILUSIONES!
Etelberto Cruz Loeza
EN MEMORIA DE MI AMIGO RODOLFO RAMÃREZ GARCÃA, EN EL 3er. ANIVERSARIO DE SU MUERTE.MIS FELICITACIONES EN SU DÃA A LOS DOCTORES EUSTOLIO HERNÃNDEZ, MANUEL LEDESMA, OCTAVIO ARROYO, HUMBERTO NIEVES, FELIPE DURÃN Y RUBÉN MIRANDA, COMO AMIGO, Y MI  AGRADECIMIENTO COMO PACIENTE.
¿Para ti, quién ganó el debate entre los tres candidatos a la gubernatura del estado?, fue la pregunta directa. No lo sé, le dije a Don Rutilio: Lo que sà sé  es que no fue debate; fue una pasarela de imagen, acusaciones y réplicas; estuvo ausente el juego artificioso de las ideas; asà que … los debates surgieron a la fama, por aquel legendario encuentro televisivo entre John Fitzgerald Kennedy y Richard M. Nixon por la presidencia de los Estados Unidos. Ahà se definió la presidencia: El triunfo del niño bonito de Kennedy y la derrota de Richard Nixon: No tomó en serio al poder de la televisión y por lo tal no le concedió importancia y no se preparó para ese acto y, además, no tuvo el respaldo de la cadena televisiva. ¡Y asà le fue!: Llegó en tiempo crÃtico, rayando llanta, en mangas de camisa, sudoroso, sin rasurarse y mostrando fatiga-aburrimiento, descuido al vestir y manejando papeles, no documentos. La imagen que comunicó fue esa, cansado, anacrónico, viejo, descuidado, abrumado, irresponsable; como si el ejercicio de poder, de gobernar, fueran gran carga, excesivo peso y  sin concederle importancia al hecho de gobernar, de dirigir. Y (como se mostró sudoroso, y sudando) que para él serÃa muy difÃcil gobernar. En cambio la imagen que emanaba de Kennedy, y transmitida a todo el territorio norteamericano, fue de frescura, de optimismo, de seguridad, de capacidad para ejercer el poder y que para él, gobernar, dirigir serÃa una cosa natural, sencilla y lo más fácil.
A partir de ahÃ, la televisión está, ascendentemente, en las campañas polÃticas de todo el mundo, y  es por algo sumamente simple, aparentemente: 1°.-Los ciudadanos que determinan las elecciones votan con la vista, con el sentimiento, con el corazón, no con el razonamiento, con la ideologÃa. Cada partido tiene un piso duro, un voto inercial, corporativo, comprometido; ese segmento electoral se lleva el 70% de todo el electorado, mas el 30% restante vota sentimentalmente y ahÃ, particularmente, en ese nicho, está la TV, que es la fábrica y tumba de mitos, figuras e Ãdolos. 2°.-Es imposible cubrirlo e ignóralo: La TV tiene más, mejor y mayor credibilidad y confiabilidad que cualquier otro medio de comunicación: simultáneamente, y en vivo, se tiene imagen, voz, movimiento y color. LO QUE SE VE NO SE PREGUNTA… Estos hechos han movido a las legislaciones de todo el mundo a tratar de normar la publicidad y propaganda partidista televisión – más que la de radio y prensa escrita y gráfica -. Mas no han podido separar y/o diferenciar cuándo un programa, una publicidad es y/o deja de ser propaganda polÃtico partidista y/o personal.
Por otro lado, sà te puedo decir que quién ganó fue la sociedad…porque tuvo de la fuente directa una imagen clara, precisa de las tres personalidades, de sus imágenes y sus mensajes; también ganó el Instituto Electoral de Michoacán: mostró que existe capacidad de organizar un evento de esta naturaleza para servir, imparcialmente, a la sociedad. Sà fue lamentable que se diera fuga de información y la agenda de temas fuera, indebidamente, previamente conocido, por lo que se integró nueva agenda de temas y fueran inéditos. Carlos Monge, en su papel: Impecable.  Y también puedo decirte quién perdió: la administración estatal perredista de estos casi diez años. Se señalaron sus opacidades, vicios y excesos.
Adicionalmente, Silvano estaba impecablemente vestido, mas tenÃa o pánico escénico o su personalidad mostró miedo, acaso por intentar defender lo indefendible y automáticamente su sistema nervioso enviaba señales de alerta: Tuvo la boca y labios secos; la saliva no salÃa, no circulaba y tomaba agua para humedecerlos. Fue inútil. Repitió el mismo escenario de Nixon (Y el de Labastida y de Madrazo: Le echarÃan en cara, y cargarÃa, el desgaste del poder, más los vicios y errores de las administraciones partidistas). No se preparó debidamente, o no pudo resistir el momento. Ahà se hundió, cayó en una tumba que él mismo cavó. Se argumenta que se enfermó, que acudió enfermo. SÃ, de pánico, de miedo.
Fausto,  vistió sobriamente, con un traje holgado, mas debió ser traje cortado a sus nuevas medidas; su corbata no debió ser  ancha ni con franjas gruesas y jamás debió transmitir la imagen de viejo,  no anciano, cansado, con hablar pausado, con el mismo ritmo y voz plana. Era recomendable teñirse el pelo de negro. SI quiso algo, lo dejó ir.
Luisa MarÃa, impecable en su imagen. Toda ella indicó esmero, cuidado, pulcritud, orden, naturalidad, seguridad y esa fue la imagen que transmitió y para conseguirlo se preparó detalladamente en todo, supongo. Si acaso, la escarola de su blusa estaba un poco abultada, pero … todo en el color debido y recomendado para ella que colocó los balazos, estocadas y servicios As, en el momento preciso: Sin respuesta. Ratificando que estaba todo preparado, revisado, corregido y documentado su material y evaluado y preparados su imagen y mensaje para ganar, porque ganar era, y es, todo.
En cuanto al fondo, al mensaje, en función de la formación, posición, ideologÃa, experiencia y compromisos personales, con el complemento de las condiciones y escenarios del estado, y de su sociedad de: inseguridad, desempleo, endeudamiento, salud, transparencia administrativa, calidad y cobertura de los servicios de educación, salud, alimentación, obras de inversión en infraestructura urbana y rural, etc., etc., podrá  diferenciar entre lo demagógico, lo probable, lo posible y lo cercano y afirmar que Zutano, Fulano o Mengano ganó. Eso es personal y no fue, ni es, prioritariamente importante para ese momento.
Los teóricos afirman que lo valioso de los debates es el manejo posterior: las mesas de redonda, los paneles, los foros, etc., que sobre este evento organicen personas morales o fÃsicas o se difundan, trabajen y manejen  en la sociedad; eso justifica los desplegados y declaraciones,  de los supuestos ganadores, pero cada uno de los tres se autoevaluó y sabe su juicio de valor, e Ãntimamente, percibe su posición en las preferencias de la sociedad. Por otro lado, si el candidato Silvano tuvo posibilidades ciertas de ganar, ahà se desvanecieron, se le fueron de las manos, con todo y sus 300 mil votantes; Muy difÃcilmente, y más aun con el poco tiempo que queda de la campaña, podrá recuperarse. Necesita porcentualmente, el 100% de los que tiene en este momento. Si Fausto creyó en que tenÃa ciertas opciones de triunfo, ahà se congelaron: ya no crecerán más. Llegó a lo más alto que podrÃa llegar.  Y  la señora fortaleció sus posibilidades y es muy probable que ella sea la triunfadora el segundo domingo de noviembre y esos 39 puntos preferenciales, que en promedio ofrecen las encuestadoras que trabajaron a la sociedad sobre el debate,  en estos dÃas de campaña faltantes podrÃan crecer un poco más del 42  y llegar a una distancia inalcanzable para los otros dos contendientes. Ante mi respuesta, Don Ru calló. Cada uno pagó su café y nos despedimos.
Y como estamos hablando de encuestas y consultas a la opinión pública, aquà está una farsa sobre encuestas …era una media mañana muy cálida y con aire transparente, ahà en el  café al que asisto, en el portal frente a la imponente catedral, en pleno centro histórico de la ciudad, el  amigo  doctor y lÃder de la concurrencia, a bocajarro le preguntó a don Ru …
-         A ver, tú, si tienes relaciones sexuales, a la semana ¿cuántas te echas? Ni tiempo tuvo de
pensar y, sonrojado, por la mÃnimo de su respuesta contestó en automático …
-         ¡P o s   uuu n n a a a!
-         Ajá … y tú, Hercu, ¿cuántas? Y este con un poco más de tiempo para responder
Jubilosamente dijo …
-         Dos, mano. Dos y con mucho esfuerzo…
-         Bien, muy bien, muchachito. Y tú, Cu … ¿qué, cuántas?
-         Mira, Chema: Casi siete…asombrado, expresó … ’ombre … ¡casi siete! … ¡carajo! A ver, di…
-         Bueno…el lunes, casi. El martes, casi. El miércoles …cas …
-         No seas ¡â€#$%&,  lo interrumpió …  y como sabÃa que me preguntarÃa, marqué los 10 dÃgitos del celular de mi geriatra; al tener conexión, me puse de pÃe, en casi susurros le conté detalladamente el momento y las preguntas, al hacerlo, le supliqué me ayudara dándome un norte para la respuesta
-         … ¿Qué digo?
-         (Y su voz me llegó suave, cálida y afectiva) … ¡Ah, qué don Lolo!, dijo… diga que cinco, seis, veinte… ¡quién las verÃa y sabrÃa! ¡Quién las contarÃa!   ¡Usted también diga la cantidad que quiera, ‘ombre!






















