En la ceremonia de clausura de los XVI  Deportivos Panamericanos realizados en Guadalajara, el cacique deportivo mexicano y panamericano, Mario Vázquez Raña   calificó a los juegos como “LOS MEJORES DE LA HISTORIA DEPORTIVA PANAMERICANA”. Si lo fueron o no, eso lo dirá la historia, que confiamos será imparcial, objetiva y transparente.

Pasada la euforia del momento, ya valorados los resultados deportivos alcanzados, conseguidos y/o construidos: 43 medallas de oro, se deben descontar las 14 obtenidas por los deportes de exhibición y que no formarán parte de los Juegos Olímpicos de Londres 2012, con lo que el balance disminuye y después de  desaparecer la hojarasca, queda la verdad: Sin considera la inversión, y restando las de pasarela, quedan 29, que son mucho menos de las conseguidas en los  XV  Juegos Panamericanos -  Río de Janeiro -. Y si consideramos el dinero proveniente de los gobiernos federal, estatal y municipal – dinero de origen público – fue una inversión escasamente redituable, desde el punto de vista deportivo. Y si le agregamos el dinero de los patrocinadores, de los  anunciantes, entonces se verá que es una suma tan descomunal, como desconocida y de la cual hasta el momento no se ha informado, ni desglosado, ante el público, lo cual es característico de estas administraciones.

Siguiendo por este camino,  y únicamente en relación con la competición de los XVI Juegos deportivos Panamericanos, no se dijo, no se sabe, no se ha informado   sobre el costo  de la entrada, de los boletos,  a todos y cada de los deportes, juegos, competencias de esta justa deportiva, ni quien se responsabilizó, ni cómo le hizo; si fueron por evento, por paquete.

En síntesis: sobre los ingresos provenientes de las entradas no existe información.

Y lo mismo sucede sobre los derechos de transmisión televisiva, radial y si continuamos, tampoco se tiene información sobre  los ingresos=derechos=obligaciones generados por la comercialización o canales de comercialización del logotipo, lema, escudos, emblemas, pins, etc., etc.  Y lo mismo puede decirse de la venta-comercialización de los departamentos=casas habitación-condominios-dúplex-casas de la llamada Villa Panamericana.

Se deduce que se hizo, negocio, pero ¿para quién, de quién? Porque para el pueblo para que lo invertido se hubiera regresado o reembolsado al erario público, está muy lejos de ser realidad.

Y este silencio,  en todos los escalones de la administración pública – CODEME, COM, GOBIERNO DEL ESTADO, SECRETARÍA DE EDUCACIÓN PÚBLICA, SECRETARÍA DE HACIENDA,  SECRETARÍA DE TURISMO – federales y estatales -, AYUNTAMIENTOS DE GUADALAJARA, ZAPOPAN, TONALÁ, TLAQUEPAQUE, PUERTO VALLARTA, que son sinónimos de complicidad, opacidad, equivalente a  complicidad y corrupción es lo distintivo de estas administraciones que disfrutamos, con la bendición de todos y todos callamos y seguimos tan contentos.