Todos sabemos que la inseguridad pública, unido a la corrupción y, como complemento, la IMPUNIDAD (manifiesta, entre otras formas,  en que el 90% de los detenidos salen libres por tecnicismos jurídicos dado que los expedientes están mal integrados) es la característica de la procuración y administración de la justicia de estas administraciones, tanto federales, como estatales y municipales  y que a combatir estas se dedican mayoritarios esfuerzos del gobierno, en sus tres niveles.

Una de las neo estructuras político-administrativas creadas en estos tiempos de la alternancia es la Conferencia Nacional de Gobernadores – CONAGO – y en ellas se discuten, y acuerdan,  temas que se pretenden aterrizar  en cada uno de los estados de la Federación; claro este tipo de reuniones, generalmente,  son presididos por el presidente de la Republica y/o por secretario de Gobernación.


En la última de estas reuniones n hubo acuerdo – consistente que para el 15 de mayo  2012  TODAS LAS POLICÍASE TODOS LOS ESTADOS DEBERÍAN ESTAR CERTIFICADOS  (ESTO SIGNIFICA QUE ESTRÍAN CADA UN DE SUS ELEMETOS CON LOS RESULTADOS FAVORABLES DE ESTUDIOS DE LABORATORIOS GENERALES DE ORINA, SANGRE Y ANTIDOPING, ADEMÁS DE PSICOLOGICAS).

No se dio el acuerdo argumentándose que existía la imposibilidad material, humana y financiera para realizar este tipo de estudios en tiempo y forma que se había acordado, partiendo de que ellos las autoridades políticas, sociales y financieras, saben que todos los policías  – particularmente los municipales – están sumamente mal pagados.  El único que indicó que  cumpliría  en el tiempo y forma acordados, fue el gobernador del estado de México, Eruviel Ávila.

Aun siendo este acuerdo muy positivo, que mostraría el perfil de todos los cuerpos policíacos municipales, estatales  Federales; de todos sus mandos medios y superiores y de sus jefes, empezando por el presidente de la República, procurador general la República, secretario de gobernación,  los gobernadores de los estados, secretarios de seguridad,  presidentes municipales, etc., resultará, naturalmente,  un problema natural:

¿Qué se hará con los que resulten con el perfil negativo, sean funcionarios, jefes  o elementos de tropa?     

Si los despiden ¿qué harán ellos?

Es evidente que en los municipios los elementos de seguridad pública, física y técnicamente, están fuera de forma y de formación, actualización, capacitación y superación;  su equipo deja mucho que desear  y sus relaciones sociales son muy predispuestas a la tentación de lo tóxico de la sociedad.