En la capital del estado, el otrora Jardín de la Nueva España, Valladolid, hoy Morelia, en la anterior administración municipal, presidida por el profesor pirómano Raúl Morón – que en el apellido lleva la fama y característica personal suya – Orozco, se proyectaron e inauguraron lo trabajos  con lujo, bombo y platillo, obras viales en casi los cuatro puntos de salida de la ciudad – uno de ellos  en la intersección de la Avenida Periodismo , Siervo de la Nación -, más el de la salida a Salamanca, a Charo, y a Mil Cumbres.

                Se dijeron palabras y palabras y más palabras …y las obras convirtieron en un caos la natural salida hacia los cuatro puntos cardinales de la ciudad y comunicación con otras ciudades y os estados.

                Y las obras tuvieron arrancada de caballo bueno, pero…llegada de matalote, como el caballo de D’artagnan, al llegar a París, llegando de la Gazcuña.

                Como el profe pirómano tuvo la inspiración y ambición de buscar la candidatura a la titularidad del poder Ejecutivo por el partido MORENA, se realizaron los trabajos sucesorios y de acuerdo con los altos designios, quien recibió los bártulos fue el nunca mal ponderado y ajonjolí de todos los moles, Humberto Arroniz, el Jarocho, doctor en nudos, subversiones, plantones, movilizaciones, vandalismos, agitaciones, tomas y plantones, la tenebra, pues.

                Como la esperanza muere al último, se esperó que las obras continuarán y los caos para ingresar salir de la ciudad terminaran, la esperanza languideció y ahí sigue…pues se supone que los presupuestos fueron autorizados, luego entonces no existía otra razón para que no se continuarán las obras, pero…

Ahora es peor…Por más y más amenazas a las empresas constructoras no hay ni un avance milimétrico.

Y lo que es más grave es que por más amenazas jurídicas y de cualquier tipo legal …ahora la empresa retirará la maquinaria y los trabajadores, los talacheros, fierreros y demás maistros  se retiraron y no hay nada ni nadie, ni la virgen de Guadalupe, ni el Chupacabras que los haga retomar la continuidad de las obras viales.

¿Qué habrá que nada ni nadie parece resolver este nudo Gordiano? ¿Ni la espada de Damocles?

¿Complicidades, poder de grupos políticos, incompetencia jurídica, incapacidad de ejercer el poder?

Es muy posible que Raúl Morón Orozco y Humberto Arroniz estén con diarrea o con las mandíbulas desencajadas de tanto reír.

¿Quién tiene el poder en la ciudad, en el H. Ayuntamiento? ¿Los grupos de poder o la ley?