Finalmente esta semana cesaran por disposición legal las campañas políticas en nuestra entidad, campañas que a más de un ciudadano ya los tiene al borde de la desesperación ante el evidente dispendio de los recursos públicos asignados para tal fin a los partidos políticos que postulan a sus candidatos.

Sin embargo para quienes hacemos uso de las redes sociales el tema apenas inicia, ello por la falta de regulación al respecto, vías que sirven para promocionar y denostar a los diferentes candidatos a cargos de elección popular. La prohibición para la realización de ningún acto de campaña o proselitista se encuentra prohibido para el día de la jornada electoral y durante los tres días previos, lo que se traduce a que la veda electoral dará inicio a partir del primer minuto del jueves próximo.

Lo cierto es, que finalmente el domingo 13 de noviembre antes de finalizar el día, podremos tener los resultados preliminares de la elección, donde se augura el éxito contundente del abstencionismo, la falta de reconocimiento de los perdedores respecto de los ganadores del proceso y por ende un conflicto postelectoral.

Por lo que cada candidato al Solio de Ocampo ha dado a conocer, podríamos pensar que los tres candidatos tienen posibilidades de alzarse con el triunfo, derivado del resultado de las diferentes encuestas por ellos contratadas, los tres candidatos postulados por los siete partidos políticos se dicen ganadores y seguramente al final de la jornada esa misma tónica prevalecerá.

La parte importante de este ejercicio constitucional es la de ejercer la prerrogativa como todo ciudadano de poder sufragar este próximo domingo, que acudamos todos a depositar nuestro voto por las personas afines a nuestro ideario político partidista y que al final de la jornada nos sumemos en unidad hacia los ganadores, ya que solo de esta forma podremos avanzar.

La diatriba y la descalificación postelectoral no abonan al progreso de un país que se precie de ser democrático, como ciudadanos colaboremos y ejerzamos la opción: votar o anular la boleta, pero no quedarnos en casa para que otros decidan por nosotros.

Aristóteles contemplaba a la democracia como el gobierno ejercido por la multitud o mayoría de los ciudadanos derivado del ejercicio puro del poder, sin embargo, el mal ejercicio de este poder deriva en una demagogia, cuando el interés de los gobernantes sirve a propósitos particulares, olvidando su misión y haciendo del poder público un instrumento de sus intereses egoístas.

La historia esta ya escrita, cada partido político tiene la suya, les invito a que la conozcan si no la saben, para que como mayoría se elija a la mejor opción, y si finalmente no tenemos opción, anulemos nuestro voto, demostremos mediante este acto la inconformidad a quién tiene secuestrado al país: los partidos políticos, feudos de unos cuantos.

No podemos tomar las armas para tener un cambio en nuestro gobierno, nuestra Constitución Política lo prohíbe, pero tampoco contamos con una norma reglamentaria para revocarles el mandato, y de este tema, ninguno de los candidatos a la legislatura se ha mencionado, su tiempo de campaña termina mañana, una vez más el pueblo es olvidado.

Vayamos pues a las urnas este domingo, no incrementemos la estadística del abstencionismo, manifestémonos sin alterar nuestro orden jurídico, votemos o anulemos el voto.