La pregunta de la cabeza de estas líneas se queda sin respuesta o la respuesta únicamente lo saben los poquísimos miembros del círculo de Los Hombres del Presidente.

1°            ¿Por lealtad a los gobiernos identificados como de la Izquierda de la Izquierda – Cuba, Nicaragua y Venezuela -?

                Acaso así se podría aceptar, la presencia del presidente de Perú, de Argentina, de Chile.

 2°           Para no mostrar sumisión política al neoliberalismo, cuyo país emblemático es Estados Unidos, anfitrión y sede de la reunión…

                Pero, pero, en términos porcentuales, entre el 85% y 90% de nuestra economía depende de la economía norteamericana. Somos su país más proveedor, su cliente y nuestra economía depende de la economía norteamericana. Dependemos financiera y tecnológicamente de Estados Unidos.

3°            ¿Para demostrar independencia, soberanía, libertad ideológica, filosófica?

Somos políticamente independiente; somos un país soberano; somos un país que hace uso y lujo de su libertad y nuestra ideología está plenamente manifiesta en nuestra política de Relaciones exteriores, con la Doctrina Estrada y el Respeto a la Libre Determinación de los Pueblos es nuestra carta de presentación en relaciones exteriores y filosóficamente tenemos visión universal de todas las ideologías y somos respetuosos de todos los dogmas filosóficos.

4°            ¿Para mostrar que somos autónomos, integralmente autónomos?

                Eso es enorme mentira: Dependemos de Estados Unidos en todo, acaso menos en política, pero si a Estados Unidos le estornuda…a nosotros nos da pulmonía…- No recuerdo quién lo dijo, pero es cierto – y Don Nemesio García Naranjo lo afirmó hace más de 50 años…” Pobre México… ¡Tan lejos de Dios y tan cerca de Estados Unidos!

Como estadista – si lo es -, Andrés Manuel López Obrador cometió enorme y garrafal error. Se ignora a qué se atiene.

AMLO debe recordar que Estados Unidos no tiene amigos. Tiene intereses… y que somos su patio trasero.

Y de que habrá acciones en sentido contrario a nosotros, las habrá. ¡Eso júrelo!