Como no existe información confiable, surgen las especulaciones y en el universo de escenario políticos sociales, rumores y medias verdades – fakenews, posverdades y más allá de la verdad y más allá de la mentira -, recuerdo diálogo entre dos personajes de vieja película ESPARTACO. Sucede en una terma – baños – romana:
JULIO CÉSAR: ¿ASÍ QUE AHORA NEGOCIAMOS CON DELINCUENTES?
GRACO: NO SEA INGENUO: SI UN DELICUENTE, TIENE LO QUE NECESITAS… ¡NEGOCIA CON ÉL!
Regresemos a la actualidad: Las elecciones en los estados de Aguascalientes, Tamaulipas, Hidalgo, Quintana Roo, Oaxaca y Durango ya son historia y aunque el proceso continúa en su fase de revisión y validación institucional por los vilipendiados organismos políticos locales electorales y el Instituto Nacional Electoral y su posterior judicialización, existe la posibilidad de que algunos cambios se presenten.
A simple vista es, fue evidente, que hubo un triunfador y varios perdedores.
El principal vencedor fu el Instituto Nacional Electoral y su escalón estatal: los OPLES. Contra la inquina y satanización presidencial y de todos los morenistas, salió ileso. Mostró que su plumaje cruza el pantano y no se mancha.
Otro de ellos fue la democracia nuestra, a nuestra manera o la simple forma de la democracia que fue el proceso de asistir a votar, si eso se acepta como democracia.
Confío en que el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación estará a la medida de la exigencia y actuará con independencia, libertad, autonomía y soberanía.
Estos dos organismos mostrarán que, verdaderamente, somos sociedad y Estado de Derecho e Instituciones, sean cualesquiera que sean sus futuros
Otro de los vencedores, fue el pueblo. Respaldó al Instituto Nacional Electoral y, otra ocasión más, confirmo que es, pese a toda la cargada y trabajo de zapa en su contra, es totalmente confiable.
Otro vencedor, y definitivo, fue el abstencionismo. Ha sido, o fue, el mayor en estos años del tercer milenio y, como ejercicio, si lo desea realizar, Todos los partidos recibieron absoluta y relativamente menor cantidad de sufragios, votos o boletas, como guste calificarlos.
¿Perdedores? Se dice que la victoria tiene muchos padres y que la derrota, nada más uno. Acaso sea así, pero en este evento, en lo general, hay muchos perdedores – aparte de las personas físicas que irán saliendo conforme avance el proceso de validación y de judialización en cada municipio, distrito, y estado.
Se habla de que ciertos partidos políticos perderán sus registros estatales por no alcanzar el límite porcentual – 2.5% – establecido en la ley para mantener su registro, entre ellos, el partido revolucionario institucional, el partido de la revolución democrática, el partido verde ecologista mexicano y el partido del trabajo.
Es deseable, o no, pero el hecho que el partido revolucionario institucional – que sirvió para la construcción de las instituciones del país y del Estado mexicano, esté por perder el registro en uno – o en más estados – como Quintana Roo, debe motivar varias reflexiones que tengan como fondo literario aquella redondilla que dice: Aprende flores de mí, lo que va de ayer a hoy. Ayer, maravilla fui. Hoy, sombra mía no soy.
(Sin embargo, para protagonistas políticos maduros, con conocimientos y experiencias como Dulce María Sauri Riancho, expresidenta nacional del PRI, afirma: Lo peor que le pudiera pasar al partido en esta situación de vulnerabilidades, y en este momento, una disputa por la dirigencia. Los valores del interés superior del partido y la generosidad política deben prevalecer, aunque suene utópico. Debe haber un debate a fondo sobre el rumbo del país y el papel que le corresponde al PRI, lo que puede aportar al proceso democrático – que considera amenazado – y, naturalmente para que el instituto político tenga futuro….el PRI nació desde el poder para ejercer el poder, entonces, para ser fiel a sus raíces tiene que estar en condiciones de disputar democráticamente el poder….con todo y la situación que padece el PRI y el rechazo ciudadano en las encuestas, sigue teniendo una fuerza electoral que de ninguna manera es desdeñable. Pero no es por siempre; no es patente escriturada, porque la sociedad es plural y está sometida a la presión que durante muchos años el PRI ejercicio sobre la sociedad…El PRI inicia con la suma de las fuerzas regionales un proyecto para la transformación política del país en el 29, que en el 38 implica la corporativización de los sectores del partido y que luego corresponde al presidencialismo civil, era una teleología del progreso hacia una más y mejor democracia en el país …Lo que vemos ahora es un retroceso, justamente retroceder a la fase de la centralización en la figura presidencial el intento de sofocar la expresión de la diversidad política, que el propio PRI contribuyó a crear y desarrollar como valor de la democracia en México. Quiero pensar que es una cuarta etapa, que durará muy poco y que vendrá un quinto momento del PRI: EN SÍNTESIS: NO HAY DE QUÉ PREOCUPARSE. ALLÁ ELLOS.)
En visión macro, el partido revolucionario institucional no conservó dos estados – Durango y Oaxaca – que fueron históricos baluartes del priísmo nacional.
Igualmente, el partido de acción nacional no conservó Durango, aunque sí Aguascalientes.
Otro perdedor, aunque no se quiera aceptar, es Morena: con todo el operativo mediático efectuado en todo el país y todos los días y el activismo de funcionarios de Estado – de hecho, fue una muy bien encubierta elección de Estado -, dirigencias partidistas, representantes populares y, gobernadores morenistas y del poder mediático y manipulador de las Mañaneras, Morena perdió 2 de seis.
Un silencioso perdedor es Andrés Manuel López Obrador. Sin que exista un trabajo de análisis sobre la pertenencia a que segmento poblacional, cultural y de ingreso fueron los que votaron por MORENA y a que segmento pertenecen los que no votaron por ellos, sabe que su voto duro, su piso electoral, van decreciendo. Ha perdido buena parte de su voto de 2018. Se mostró en el 2021 y se hizo nuevamente evidente en este 2022. No ha podido conservarlos, ni atraer el voto decisivo: de la Clase Media.
Por los resultados, por los procesos realizados por Morena, es evidente que aprendió de la elección constitucional intermedia – del 2021 -: A.- No llegó confiado. B.- Llevando como divisa las palabras presidenciales: No me digan que lo dice la ley…No me vengan con el cuento de que es una suspensión definitiva… de que el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación los castigó y penalizó…Echó toda la carne al asador…Total, las multas, las medidas cautelares y penas y castigos… ¡Les hace lo que el aire a Juárez! ¡Los vienen a ver y se van de paso!
Es un hecho bastante evidente que todos los morenistas, empezando por el presidente de la República hasta la presidencia municipal más pequeña y funcionarios del partido Morena, no le temen, no les tienen miedo a los castigos, ni a las penas de las resoluciones del INE ni del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación… ¿Por qué razón?
Simple: no les ponen en riesgo el cargo, la representación, el triunfo, el registro…Son inmunes, son impunes.
Un perdedor que resalta, aunque se pierda en el alud de felicitaciones y aclamaciones, fueron todos los partidos políticos: carecieron de la capacidad de convocatoria, de las habilidades para comunicar su mensaje; de la competencia para transmitir su mensaje: el abstencionismo estuvo mayoritariamente presente: No estuvo presente la política política.
También se perdieron los valores de la lealtades, honor, moral y fidelidad.






















