Como es tradicional, usual y costumbre, las organizaciones gremiales representantes de los trabajadores de los servicios educativos que ofrece el Estado, específicamente en Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, quien tiene la llamada Toma de Nota ante la Secretaría de Trabajo y Previsión Social, entregó en tiempo y forma  su pliego petitorio para la revisión salarial de los trabajadores al servicio del sistema educativo – en sus muy diversas categorías y diversidad escalafonaria – al servicio del Estado.

                También, como es clásico, tradicional y usual, las autoridades políticas, en este caso, la secretaria de educación pública, señora Delfina Gómez informó los aumentos salariales autorizados por presidencia de la República-Secretaría de Hacienda y Crédito Público.

                De entrada, se informó que existía o se había considerado una diferenciación determinada por la diferencia entre las percepciones, estableciendo tres categorías y se incrementaría un poco más a las categorías de menor recepción.

                Las categorías son las siguientes:

A.- Trabajadores que están en rango menor a $ 10,000.00 mensuales: 3.5% a suelo base. 3% en sueldo base por estar por debajo de los $ 10,000.00 mensuales y 1% de reforzamiento salarial. Total, en sueldo base 7.5% y total a prestaciones 1.8%

B.-Trabajadores que están en rango salarial de $ 10,000.00 a $ 15,000.00: 3.5% en sueldo base. 2% en sueldo base por estar en rango salarial de 10,000.000 a 15,000.00 mensuales. 1% de reforzamiento salarial. Total, a sueldo base 5.5% y total a prestaciones 1.8%

C.-Trabajadores que están en rango salarial mayor a $ 20,000.00 mensuales: 3.5% en sueldo base. 1% de reforzamiento salarial. Total, en sueldo base 4.5%. Total, en sueldo base: 4.5% y total en prestaciones. 1.8%.

                Aunque las diferencias son porcentualmente – de una hasta tres unidades – esta diferenciación por el ingreso va y está en contra de la profesionalización, formación, actualización, superación y actualización docentes, además de la antigüedad de los trabajadores. Y, finalmente, la carestía cobra igual si ganas o no ganas más o menos de 10, 15 o 20 mli pesos mensuales. El costo de la vida es parejo.

                El aumento salarial debió ser una unidad porcentual arriba de la inflación anualizada. Este incremento está quedando a deber y está haciendo más pobres a la burocracia magisterial.