A más de dos semanas de la inédita gira presidencial por, parte de Centro América y el Caribe, no hay aun conocimiento de las razones del por qué y resultados y en tanto esto se ignore todo será especulación, juego de poder, y hasta ocurrencia.
Las iniciales palabras presidenciales de que se nuestro país, específicamente el Instituto Mexicano del Seguro Social, ofrecería servicio médico, hospitalario y medicamentos a 25,000 guatemaltecos, provocó oleadas de indignación, mas cuando días después se complementó la información era lo normal, lo lógico: esa cantidad sería – posible y probablemente – de ciudadanos guatemaltecos se incorporarían, en su caso, como trabajadores en las obras que en el sureste realiza el gobierno de la República – Dos Bocas, el Tren Maya y el Corredor Transístmico -, porque ¡Se imagina usted! Construir instalaciones médico asistenciales y equiparlas de todo a todo contratar personal de salud, paramédico y de apoyo y medicinas en Guatemala…Si no se construyen en nuestro país…Como se dijo, y se dice: candil de la calle…oscuridad de tu casa.
El hecho de entregar 30 millones de dólares a Guatemala es inédito…se desconoce la causa y el modo de hacerlo, pero se supone que ese hecho – donación de 600 millones de pesos mexicanos -, debe estar en el presupuesto de egresos de la federación 2022. Y, además, autorizado por el H. Congreso de la Unión…de no ser así, es un flagrante caso de corrupción.
El otro hecho, la distribución – o incorporación de programas sociales a centro americanos – Apoyos Sociales a Adultos Mayores y Sembrando Futuro, con todo y lo benéfico que sean, es dinero del pueblo mexicano y debe estar considerado en el presupuesto de egresos de la Federación, de la secretaría del bienestar y, todo, autorizado por el H. Congreso de la Unión; de no ser así, es otro acto de corrupción.
Curiosamente debió chocar con la política de seguridad pública de El Salvador, pues su presidente – XXXXXXXXXXXX -está metiendo a la cárcel-prisión a todo miembros o sospechoso de ser Mara Salvatrucha y sus números absolutos y relativos de inseguridad han bajado e incrementado los de seguridad pública.
La cuestión aparentemente ideológica e identificación con Cuba merece otra reflexión. Al no darse ninguna acción ni legislativa, ni partidista, esta gira presidencial fue una puntada, un acto ed abuso del poder y hasta distracción y una puntada.






















