Parece ser que casi a dos años y medio de distancia, la llamada pandemia COVID-19 si no está controlada, sí está en términos manejables y la Organización Mundial de la Salud – OMS – ha cambiado sus palabras de significación sanitaria y, aunque no ha afirmado que ya pasó el peligro para la humanidad, sí ha modificado el nivel de riesgo humano y calificó el COVID-19 como una endemia y que, sin bajar la guardia – la vacunación, el cubrebocas, el gel antibacterial, la Sana Distancia – 1.50 metros de separación -, la ventilación de espacios públicos, lavarse las manos continuamente, no saludar de mano ni de cachetito, etc., etc., -, no se deben confiar – tan es así que varios países, asiáticos, particularmente, han restablecido todas las medidas de sanitarais de restricción para evitar el riesgo de otra ola de contagios.
Y aunque a casi todo el mundo le fue mal, a quienes les fue de maravilla fue a las empresas farmacéuticas internacionales: todas ellas incrementaron su valor en más de $ 2,227 mil millones de dólares.
Si bien es su negocio, el encontrar, el producir y el comercializar los medicamentos, los biológicos necesarios para proteger y conservar la salud del ser humano y ofrecerlos a todos los habitantes del planeta y estén al su alcance, con la investigación de los biológicos contra el COVID-19 – tenga el nombre técnico que sea -, lograr la vacuna contra este virus fue un hito en la historia de la medicina: utilizando toda la tecnología disponible y la llamada Inteligencia Artificial la encontraron, conformaron, produjeron y comercializaron en un tiempo récord.
En su producción tenían mercado sediento y se vendió y se agotaba la producción: todas las farmacéuticas hicieron su agosto durante dos años y por eso su ganancia mundial fue exponencial.
Ahora, el otro negocio redondo será continuar con el ritmo de investigación para obtener un biológico que no sea vacuna y sí tratamientos populares y sean accesibles por todas las clases sociales y producirlo para su venta en todas y cada una de las farmacias de todos y cada uno de los países, estados, pueblos y comunidades y hasta ese momento, podrá decirse, que se ha ganado la batalla contra el COVID-19.
Por lo pronto las empresas como MODENA, Pfizer, MSD y demás hicieron negocio redondo.























