La administración de Alfredo Ramírez Bedolla como titular del poder Ejecutivo del estado libre y soberano de Michoacán, lleva escasamente 6 meses – 2000 días, más o menos – y muestra inercias y señalamientos.
Y lo primero, muestra de que carece de políticas públicas en todas las áreas de la administración; muestra la ausencia de un Plan Integral de Gobierno; que carece de visión administrativa global, y sectorizada, y que la sociedad, en sus diversos sectores, aun estando viva, lo hace por inercia.
Lamentablemente a esos niveles y particularmente en éste, no se llega para aprender; la sociedad actual, de hoy, requiere, necesita ya resultados y no justificaciones y menos echarle la culpa al pasado y, curiosa y lamentablemente es lo que está haciendo y doblemente curiosa y lamentablemente está imitando letra por letra, con todo y comas, el actuar del presidente de la República y, como complemento, está gobernando con Los Medios de Comunicación, igual que Andrés Manuel López Obrador.
Y para comprobar que está imitando al titular del Ejecutivo Federal está sacando trapitos al sol de su antecesor, Silvano Aureoles Conejo, quien ni suda ni se abochorna – se dice que está en el Medio Oriente o en el paraíso terrenal de Dubái.
De un tiempo a esta parte se están filtrando a los medios daños a la Hacienda pública, desfalcos, obras inconclusas, obras construidas a sobre precio, arcaicos, anacrónicos y dolosos equipamientos de obras de los llamados pomposamente C5-i, de las nuevas unidades de salud sin equipar, falta de equipos de videos, de…
En realidad, todo es muy simple: todo eso es muestra de que el Ejecutivo Silvano Aureoles se equivocó cuando respaldo al protagonista político para sucederlo; si no se hubiera equivocado no estaríamos inundados de esta información que ya se sabía que estaba fraudulentamente autorizadas, construidas y equipadas y, algunas aun se deben, pero se equivocó y aunque anduvo con su banquito en el zócalo, solo sirvió como hazmerreír…
Por otro lado, si las nuevas instancias de gobierno, suponen, sabe, notan que hay delitos o posibles delitos, pues, simplemente, que procedan y ya…
¡Ah!, pero lo que se desea es destruir la figura del antecesor – lo poquitito que queda, pues ¡Adelante! ¡A darle tupido y macizo que es tiempo!
Únicamente que recuerden en la actual administración estatal – Ramírez Bedollista – y ya no tan nueva administración: no debe equivocarse en la elección de su sucesor, porque de ser así, dentro de seis años, se estaría repitiendo la misma historia….
Quien no aprende de sus propios errores, está condenado a repetir sus fracasos.























