De una forma reiteradamente declarada está una disputa por la autonomía o la dependencia entre el instituto Nacional Electoral – INE- y el titular del poder Ejecutivo de la Federación, señor Andrés Manuel López Obrador, presidente de MORENA, su bancada en el H Congreso de la Unión, mayoritariamente en la H. Cámara de Diputados, la dirigencia del partido – gobierno encabezada por Mario Delgado, la jefa de gobierno de la ciudad de México, Claudia Sheinbaum, por, en este caso, promocionar el ejercicio de nuestra Democracia Alternativa–Directa -, regulada por nuestra Constitución política y organizada por el Instituto Nacional Electoral, la Consulta Ciudadana, a realizarse el próximo 10 de abril.
Consulta ciudadana que, de acuerdo con la ley específica , nuestra Constitución Política y la convocatoria respetiva que la regula, publicada el pasado 4 de febrero, no debe ser publicitada ni motivo de propaganda política por ningún partido político con registro nacional ni por ningún funcionario público y, lamentablemente, perversa e intensa y cotidianamente realizan, empezando desde el presidente de la República, hasta el más humilde los funcionarios morenistas, rompiendo el principio de Igualdad.
Es más, llegaron al absurdo de definir lo que es propaganda y publicidad políticas…aquella que se realiza y se paga con dinero público, y que genera todo un cambio, en el uso de los términos que con esa interpretación van en contra de las reglas del lenguaje, mas, curiosamente, el decreto – votado por mayoría de votos en la H. Cámara Baja -, aparte de que viola la reglas de la gramática española, también viola el artículo 105 constitucional y las leyes electorales respetivas que establecen la imposibilidad de votar leyes y reglas 90 días antes de una elección electoral y aunque este decreto fue enviado na la H. Cámara de Senadores para su análisis y votación, en su caso,, es muy posible que se rechace por ser anticonstitucional y los partidos oposicionista ya preparan las promociones de inconstitucional.
Y esto es un heraldo de lo que viene: la intención de proponer reforma de Gran Calado al Instituto Nacional Electoral para en esencia transformarlo, hacerlo dependiente de la secretaría de gobernación, recortar el tiempo de los consejeros ciudadanos y designar otros.
Y la lucha será encarnizada, porque el presidente de la República, aunque va en descenso, aun tiene mucho poder, lo concentra y lo quiere conservar todo. La lucha por venir será muy difícil o muy fácil para le democracia representativa y el perfil del Instituto Nacional Electoral y todo se centra en dos factores: los ciudadanos que aceptarán la invitación para asistir a votar el 10 de abril y que los representantes populares sean congruentes con el momento que vive el país y cumplan su responsabilidad político social.























