Todo el país está enterado de los no inéditos hechos en el encuentro de futbol entre los llamados Gallos Blancos del Querétaro y los Zorro/Margaritas del Atlas.
Ya todos saben lo que pasó.
Igualmente están enterados de la narrativa sobre heridos y sanciones a aplicar a hechores y directivos.
Y unos, otros y demás se están rasgando las vestiduras por estos hechos y afirmando esto y aquello y a cuál más se dicen poseer la verdad, absoluta.
Si todo fue natural y no existió un complot – porque hay imágenes que muestran a personas con medio electrónicos portátiles – no celulares y sí radio móviles, usándolos durante los eventos inéditos -, todos y ninguno son culpables, tal cual es la clásica la respuesta de Fuente Ovejuna.
Todo fue al calor de la pasión y del alcohol ligero_ cerveza vendidas en el interior del estadio, como lo es en todos los estadios de todo el mundo de todos los deportes – que, aprovechándose de las irresponsabilidades de trabajadores del estadio, se presentó y se desarrolló con los inesperados hechos, pero anecdóticos, desde lejos, por supuesto.
Es realmente lamentable que esto pase.
Ahora bien, si fue un plan orquestado contra un equipo y personas físicas y/o morales, malo=perverso que los espacios deportivos sean trincheras para resolver o desahogar problemas.
¿Quién ganará de estos hechos?
La realizar los encuentros deportivos a puerta cerrada, ganará la televisión y perderán los aficionados, pero…
Desde hace una generación, el futbol en nuestro país cayó en manos de los empresarios de la televisión y radio y se hace lo que ellos: quieren y desean: mandar y son los empresarios televisivos, los que determinan horarios, programas semanales, escenarios de los juegos, etc., etc….llegando al absurdo de programas juegos a las 10.00 de la noche…poco importa todo, lo que interesa es el negocio, la publicidad.
Todas las cadenas televisivas nacionales se distribuyen el pastel de las programaciones de todos los eventos y se ponen de acuerdo para dirigir el espectáculo y jugar con el deseo y desinteresada afición deportiva, bien sea de natación, toros, futbol, básquet bol, beis bol, etc..
Es más, son las televisoras las que selecciona a jugadores, designan entrenadores, salarios, escenarios de juegos, todo, todo, todo…total, lo que importa es la ganancia; al deporte – cualquiera que sea – y a la afición, que les vaya bien, si gustan, pues es lo único que habrá.























