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Silvano: no finjas demencia y estúpida calma, asume tu responsabilidad moral y legal con los periodistas Arturo Cano y Jaime Márquez.

Tal como se podía esperar, los atletas mexicanos que participaron en los parapanamericanos superaron y por mucho a los deportistas “normales”, las preseas de oro fueron más y nadie apostó el vello facial y tampoco les dieron cobertura especial las televisoras, algunos deportes y resúmenes nocturnos es lo que merecen los héroes, como lagrimita Felipillo les aventó un premio nacional del deporte, para que no digan.
En fin, esa es la equidad que pregona la derecha en el poder y es la manera en que Juan Pueblo le retribuye a sus más destacados representantes su entrega. Así somos, no tenemos memoria a mediano y largo plazo, todo senos olvida, por eso insistiremos en que se auditen los millones de pesos que bailan en esos juegos de Guadalajara 2011.
Se comenta que en la liga municipal amateur de Morelia, pretenden realizar un homenaje al doctor Mario Carrillo Olivares, quien fuera presidente de ese organismo antes de que cayera en el desprestigio que la distingue; habría de cuestionar el origen de dicho homenaje, pues si es una postura personal del presidente de la liga, no debe ser, si es una petición de los futbolistas, entonces se debe llevar a cabo.
No es justo que un cualquiera se cobije con la trayectoria de un médico destacado e inmejorable amigo, que está en edad de recibir todos los homenajes y reconocimientos del caso, pero, no es tapadera ni escalón de inescrupulosos que con su imagen quieran tomar altura política, que recurran a la nómina oficial, ahí hay hasta presidentes de federaciones internacionales.
Atípico el partido de ida del torneo de liguilla, un Estadio Morelos sin llenarse, y no es para menos, entre los precios y la reventa dan al traste con la intención de asistir y el pésimo arbitraje que definió el marcador la noche del sábado en la capital michoacana.
Resulta que en una falta monarca en la banda, frente a la banca local, Fausto Pinto, lateral cruzazulino se engancha en un duelo de palabras con Tomás Boy Espinosa, a quien le acaba mentando la madre. El cuarto árbitro, Mauricio Morales, lo reporta al central y lo expulsan.
Toda acción provoca una reacción, pero Morales nada más escuchó al defensa capitalino, déjenme decirles que en el medio de futbol de estructura se comenta fuerte y quedito la manera en que el director técnico de los Monarcas se dirige a sus jugadores, de “hijos de la chingada” para arriba, lo deplorable del asunto es la actitud miserable de árbitro pelón y de Pinto al engancharse con un imbécil.

Nueva capa…