La familia mexicana, como las familias de todo el mundo está cambiando: Aquella familia tipo, de madre y padre y sus tres, cuatro y hasta más hijos, ya, mayoritariamente, no existe y lo mismo sucede con el tipo de mando y autoridad; ese mando vertical, unilateral, está desapareciendo, aunque aun es mayoritaria en las familias, pero no única.
Acaso determinada por las necesidades económicas, que han crecido exponencialmente; tal vez por la información científica, técnica, el desarrollo de la ciencia, la tecnología y las necesidades de sobrevivencia, el factor trabajo, el exceso de población, etcétera y etcétera, los integrantes de la familia trabajan y ese simple hecho de trabajar impacta la conformación de las familias mexicanas y si a esas series de factores les sumamos lasa condiciones de relación social, las necesidades sentimentales, los escenarios políticos, la soledad y las satisfacciones individuales y grupales, la familia tiene un tipo nuevo: las familias “gays“, solas y con hijos.
Dentro de la variedad de tipos dentro de un concepto llamado familia se tiene la presencia de Familias mexicanas con hijos, familias sin hijos, familias viviendo con sus padres y nietos; familias cuya cabeza es una mujer soltera, divorciada, viuda, separada, dejada; familias cuya cabeza es un padre soltero, divorciado, viudo; parejas de homosexuales, sin familia, con hijos; familias donde uno de los conyugues tiene hijos fuera del matrimonio, registrados, sin registrar – reconocidos – y familias formando un triángulo afectivo formal, ese es el mosaico de la familia mexicana, que no es nuevo, porque ya existían todas esas variantes, pero ahora como efecto de la información y del crecimiento exponencial de la población y de la voluntad de conocernos, sabemos y nos enteramos del universo familiar y sus grupos o galaxias que lo conforman.
No es raro que haya ese número, y hasta más, de tipos de familia; lo raro es que nos sorprenda, pero todas esas variantes están contenidas en los grandes clásicos de la literatura universal, por decirlo de alguna manera, pero como casi nadie los lee o casi nadie los trata, nos sorprende; lo que sucede es que ahora llaman la atención de los medios de Información, pero ya nada es nuevo ni debe sorprendernos; lo que sorprende es que sorprenda y llame la atención, pero las infidelidades, los hijos fuera matrimonio, las familias con muchos hijos o a la inversa o con pocos o sin hijos, las relaciones homosexuales, con hijos o no, las madres solteras, las viudas y viudos como cabeza de familia, los hombres o mujeres solas, no son, realmente, nada nuevo.
Todo ese abanico de perfiles son muestra de que la familia es dinámica, está viva y se muestra así, porque el ser humano es un ser biológico dentro de una sociedad que, por su naturaleza humana, es biológica y tiene la fuerza del hombre de vivir en sociedad y el vivir en sociedad crea conflictos que le otorgan a la vida individual su característica propia…solo eso.






















